Friday, September 20, 2019

Un trío inesperado

NOTA DEL EDITOR:  Para evitar la censura del Blogger, las ilustraciones de esta historia serán publicadas en ENCUENTROS MAGAZINE del Vol. 4 # 4. Pida su ejemplar gratuito a: encuentros.relatoseros@gmail.com 


Por Mariano

hablemosdesso@gmail.com


Ese día me encontraba en Sevilla ya que había ido para una reunión de trabajo con otros compañeros del resto de provincias de Andalucía.
La reunión se había prolongado más de lo previsto, eran a las 4:00 de la tarde y al salir de la reunión los compañeros de Sevilla me invitaron a tomar una cerveza en un bar cercano; me vendrá bien tomar una tapa y ya marcho para Huelva pensé.
Lo que ocurrió a continuación no estaba previsto dentro de mis planes, Ya que al final nunca las cosas salen como esperas.... con los compañeros y más un viernes por la tarde en Sevilla, al final caes… Y te lían y no sabes cómo vas a terminar y en está ocasión nunca imaginé que iba a terminar mejor de lo que jamás hubiese pensado.
Y tras haber tomado unas cuantas cervezas Necesitaba tomar un café para conducir Camino a Huelva.
Todo dio un giro completamente inesperado, cuando al estar tomando café, vino a saludarme mi amigo Mario, estaba con su atractiva y bella mujer tomando también un café allí mismo.
Mira te presento a mi mujer Eva, encantado Eva....tienes una mujer muy guapa Mario, Muchas gracias.... tú tampoco estás nada mal espetó ella...
Bueno me cuido un poco, hago algo de deporte y mucho cariño con el que me tratan creo que hace el resto, y se ve reflejado en mi cara, añadí.
Acabamos de tomar el café y vamos a tomarnos una copita si te apetece tomar unas con nosotros... Lo siento pero tengo que marcharme no he avisado que iba a llegar tarde.... pues tan fácil como que cojas el teléfono y llames para decirlo comentó razonablemente su mujer.
Bueno está bien pero solo una copa...
Al final sabes que no es solo una y cuando ya llevábamos dos gin Tonics Cada uno…
Perdonad voy al aseo a acicalarme dijo Eva.
Cuando ella volvió quedé sorprendido ya que tras volver del aseo ahora la vi diferente... más guapa y ahora iba sin su chaquetilla de cuero que llevaba antes puesta y luciendo un ajustado y ceñido suéter, que aparte de dibujar su imponente figura luciendo con esplendor su exuberante, generosa y atrayente canal de sus pechos, tremendamente atractivos.....
¡Uf que calor me ha entrado exclamó Eva al volver!.
Estás impresionante Eva exclamé al verla, sin dejar de mirar a su canal …
A Mario también le gusta que los luzca cuando salgo... no sé si por el alcohol o por el cariz que estaba tomando la conversación Mario dijo....
No es solo esa una de sus principales virtudes Mariano… Tiene otras que superan con creces las que se ven a simple vista.… ¿Verdad cariño?
Si mi amor tengo otras habilidades que a ti te vuelven loco…
No podía creer lo que me estaban insinuando. O si realmente lo que había escuchado lo había imaginado, no me puede estar pasando esto a mí pensé.
Queriendo olvidar todo lo que había escuchado derivé la conversación al término político.
Hablando pero sin dejar de mirar a Eva que a cada minuto que pasaba, la veía más atractiva por no decir otra cosa… mientras hablábamos, Mario no dejaba de llevarse la mano a su cuello
Qué te ocurre Mario Pregunté....
Las cervicales las tengo fastidiadas, el trabajo me va a matar.
Si quieres puedo darte un masaje para aliviarte, no se me da mal. Pero quítate la chaqueta para darlo bien.
Te quedaste en camisa y procedí a tocar por tu espalda las contracturas que Iba encontrando y masajeando y aplicando presión sobre ellas.
Esto alivia bastante el dolor y ayuda a descongestionar la musculatura cuando está cargada, y a mí no se me da mal…
Yo de pie Y el sentado en la silla procedí a ello de inmediato sintió un gran alivio mientras masajeaba.
Eva mientras estaba observando la cara de satisfacción de Mario y ni corta ni perezosa añadió…Mariano yo quiero también...que tengo las cervicales bastante fastidiadas
Cariño te importaría que Mariano viniese a casa y me lo diese allí no creo que este sea el sitio más adecuado…
No mi amor si, a Mariano no le importa le podemos invitar a cenar a nuestra casa.
Me encantaría pero tendría que avisar a María Jesús, ella si no le digo nada se preocupa mucho.
Déjame que hable con ella y se lo digo añadió Eva.
Le digo que te vas a quedar a Cenar con nosotros que es tarde y luego ya te marchas.
Así fue como se puso al teléfono, y luego se puso Mario para decirle que me quedaba con ellos y que estuviese tranquila, que Mariano estaba en buenas manos...a lo que ella accedió a que me quedara tras comentar Eva que el próximo día tendría que venir ella como invitada, algo que a María Jesús le pareció bien y accedió muy gustosamente.
Al llegar a vuestra casa me preguntó Eva...
¿Mariano quieres darme el masaje en la cama para dármelo bien?
Añadió con una pícara sonrisa, cosa que me puso a 1000.
Si mejor será añadió Mario diciendo ¡vaya a mí me ha dejado como nuevo! a ver cómo me dejas a Eva...
Y si a ella la dejas la mitad de bien que a mí no tendré con qué pagarte, dijo Mario guiñándome un ojo…
Como tú quieras Mario mejor en horizontal para dar mejor el masaje.
Mario me indicó que fuese para la habitación mientras él preparaba algo de cenar
Me quité mi chaqueta y me remangué mi camisa para poder dar el masaje, ya dentro de la habitación esperando....
Eva entró con una toalla que envolvía su cuerpo, en sus manos traía un aceite esencial de almendras y me dijo… toma Mariano esto te ayudará a dar mejor el masaje.
Ah estupendo la verdad que me viene ideal añadí yo.
Túmbate Bocabajo y dejas la espalda al descubierto.
Cuál fue mi sorpresa que en vez de quitarse la toalla y dejársela cubriendo la parte baja… se quedó completamente desnuda,  dejándome completamente atónito y perplejo viendo tu maravilloso cuerpo.
Quedé inmóvil, Sin saber qué decir… venga Mariano parece que no has visto a una mujer en tu vida.
Así me encuentro mucho más cómoda y a Mario no le importa nada que yo me desnude ante ti.
De verdad que así estás más cómoda? Le dije...
De verdad tesoro, eres un sol pareces tan inocente…
Pero Eva, Mario está ahí haciendo la cena y en cualquier momento puede verte así y puede pensar…
Y tú acercándote a mi suave y dulcemente, Me susurraste al oído...
No te preocupes que a Mario lejos de escandalizarse…
No le importa lo más mínimo y además…Le gusta.
Pero además me he dado cuenta de una cosa Mariano...diciéndomelo con una Sonrisa muy insinuante, he visto que esto que tienes aquí no son precisamente ni tus llaves ni tu móvil....
Con su mirada fija mi entrepierna. Parece que te has alegrado al verme
No sabía dónde meterme, pues Eva me había puesto la polla a reventar con su comentario.
Y tuve que decirle.... por favor, Eva, túmbate Bocabajo de espaldas si necesitas que te dé el masaje...
Ay si por favor, Mariano sí que lo necesito cariño.
Quiero que me dejes Igual o quizás mejor....de lo que has dejado a Mario
Sin haber calefacción en la habitación noté como la temperatura había ascendido hasta el punto de tenerme que desabrochar parte de la camisa. Me quedé mudo y sin poder decir nada más, comencé a masajear su espalda con aceite para que mis manos al entrar en contacto con su piel suave, tersa y caliente se deslizara por toda ella.
Al encontrar a través de Las yemas de mis dedos las contracturas que producían su malestar,  aplicando presión con cierta contundencia pero masajeando muy muy lentamente cada poro de su piel.
Fui notando como el dolor se iba transformando en algo placentero a cada pasada que hacía con mis manos ella lanzaba un gemido placentero ummmmmm ahhhhhhhh, que me estaba matando con cada suspiro que daba, mi polla Iba a reventar dentro del pantalón llegando a notar como me mojaba de excitación a través del este, la tenía como una piedra y Eva al mirar de soslayo el bulto....
se giró para mirar y se dio la vuelta en la cama dejándome ver completamente al descubierto tus dos preciosas y exuberantes tetas y su rasurado y bonito coño, mirándome a mi paquete mordiéndose los labios.... me dijo ....¿Que te ha pasado cariño...?
¡¡¡Ufff perdóname Eva pero no lo he podido evitar!!!
A continuación se levantó de la cama y acercándose a mi lentamente para que me diese tiempo a deleitarme con tu bello cuerpo me dijo...
Creo que te va a estallar dentro del pantalón.
Creo que tu polla necesita liberarse de esta opresión a la que la tienes sometida, ¡¡pobrecita!!
Y ni corta ni perezosa te agachaste ante mí para bajarme la bragueta y liberarla, mi polla, saltó como un resorte y brillando ante ti con esplendor y sin más... sentí una cálida sensación al notar como tu boca se hundía hasta algo más de la mitad de mi polla.
Hummmm que riiiicaaaaa la tieeeenes canaaaallaa
¡¡¡Pero Evaaaaa por favoooor que tu mariiiido nos va a veeeeeer!!!
Pero tú me seguías mamando la polla con una devoción y una dedicación
Con un gusto tan tremendo que me estaba dando tu Juguetona lengua que me hacía estremecer de placer.
Completamente rendido ante ti y entregado totalmente, no tuve más remedio que cerrar los ojos y dejarme llevar por la situación.
Ya sin importarme que Mario nos pudiese ver....
Era tan rica la mamada que me estaba haciendo, que me vi obligado a corresponder de la misma manera que ella…
Túmbate Eva que quiero comerte el coño, obediente me tumbó y se abrió ante mí con su entrepierna mojada y completamente encharcada con ese néctar tan sabroso y rico que manaba del interior de sus entrañas, gimiendo y retorciéndote de placer a cada pasada que mi caliente y lujuriosa lengua pasaba por tu pipa
tan afanado y concentrado estaba en tan placentero trabajo, que no me di cuenta de un pequeño detalle...
Y no era otro que la presencia de Mario observando....con sus pantalones bajados y haciéndose una paja
¡¡¡Perdóname Mario yoooooo!!!
Venía para avisaros de que la cena estaba ya hecha, pero veo que tú y mi mujer os habéis adelantado a comer antes de que estuviese servida, me quedé paralizado y no supe qué decir...
¡¡Os parece bonito haber comenzado a comer sin mí!! Añadió Mario.
Aceptando con total complacencia y aceptación irónica lo que nos había estado viendo hacer a hurtadillas tras la puerta, yo no podía concebir que Mario se pudiese excitar tanto viendo como su querida esposa le estuviese dedicando con total maestría una mamada de campeonato a otro hombre desconocido hasta entonces para ella.... ¡¡cómo era yo!! ven para acá cariño y únete a nosotros que tengo ganas de comerme algo duro...
Mientras Mariano sigue comiendo, que al parecer creo que esto le gusta más que lo que has preparado de cena, ¿verdad Mariano? cierto Eva, seguro que lo que ha preparado Mario tiene que estar muy bueno... pero nada estará tan bueno como lo que me estoy comiendo ahora...
Mario se acercó a Eva con su polla complétame dura y erecta, producto de la excitación de ver instantes antes como Eva me hacía retorcer de placer
para saciar el hambre de su amada esposa, mientras que yo seguía comiendo su cálido y jugoso coño, relamiéndome de gusto con el néctar que emanaba de su lujuriosa excitación.
¡¡¡Vaya tela cómo te has puesto de cachondo no cariño...!!! dijo a su querido y generoso esposo.
Si mi amor cuando he visto cómo le comías a Mariano su polla... no he podido evitar pajearme tras la puerta...
Viendo cómo se la mamabas e intentabas tragártela entera hasta los huevos.
Eva ahora le hacía a Mario lo mismo que me hacía momentos antes, pero ahora con una polla en su boca y mi lengua juguetona entre sus piernas; por momentos el grado de excitación Iba en constante aumento, jamás había pensado que un trío me fuese a excitar de la manera que lo estaba haciendo en ese momento y en esas circunstancias que se habían dado...
Mientras le comía el coño su esposo, yo de soslayo veía a Eva como chupaba la verga de su marido mamando y lamiendo dulce y delicadamente.
El tiempo parecía que se había parado o quizás nosotros queríamos que esos momentos se eternizaran permanentemente disfrutando y sintiendo ¡¡lo más grande!!.
Hasta el momento en el que Eva paró de hacerle la deliciosa mamada a su marido y decirle…
Cariño ¿te gustaría que Mariano me metiera su polla y me follara?
Creo que lo está deseando…
Y yo necesito tener algo caliente dentro de mi coño y quiero que veas como Mariano me folla delante de ti...
Si mi vida, ¡¡si me gustaría verlo!!
Quiero verte disfrutar y quiero verlo a él como mete su polla en tu coño y te folla.
Cuando escuché esto mi polla se puso mirando al cielo deseando metérsela en su cálido y jugoso chocho.
Antes de ello la abracé y  besé apasionadamente delante de Mario, fundiendo su lengua con la mía impregnada de jugos de su coño, parecía que le gustaba y excitaba esa sensación de sentir su esencia en mis labios.
¿Te gusta el sabor a coño verdad Eva...? Le pregunté
Me vuelve loca... me encanta comer coños y pollas.
Pues no vas a tener más remedio que el día que venga María Jesús a tu casa Intentar seducirla para que yo pueda verte cómo le comes el coño.
Y la haces disfrutar a ella también junto con Mario, me encantaría hacerla disfrutar a ella con vosotros lo mismo que tu marido y yo estamos haciéndote disfrutar a ti.
Me encantará Mariano y lo haré muy gustosamente, cuando veas como le como el coño a tu mujer seguro que repetiremos muchas veces....pero ahora lo que quiero...es que me metas tu polla y mi marido me vea cómo lo haces.
La puse a cuatro patas en la cama y me coloqué detrás, Mientras Mario le daba su polla para que se la chupara, pero antes no pude resistirme a darle una última lamida a su coño, para tener en mi boca y en mis labios esa rica y sabrosa esencia de la lujuriosa excitación de su ser...
Lo tenía completamente encharcado y deseoso de tener algo dentro. Y mi lengua se metió hasta lo más profundo que pude Dentro de ella impregnando toda mi cara de jugos.
A continuación apunte mi polla a la entrada de su coño ante la atenta mirada de Mario, mi polla se deslizaba en sus entrañas gracias al fuego que desprendía de su interior. Con mi polla completamente dentro de por detrás agarrándole las tetas metiendo y sacando mi polla en una frenética y excitante dinámica mientras se retorcía de placer gimiendo y gritando a la vez que mamaba y pajeaba la polla de Mario.
El ritmo cada vez era más frenético Todos gemíamos ante la excitante escena. Mientras hundía mi polla en su coño, Se me ocurrió preguntarle....
¿Eva te gustaría tener las dos pollas dentro de ti?
Uffffff nunca lo he probado Mariano, pero ahora mismo estoy tan caliente y excitada que no me importaría probarlo....
Seguro que te va a gustar Eva... sí Mario me da permiso claro.... joder Mariano nunca pensé que fueses tan guarrillo...
Pero si a ella le apetece probarlo... vamos a intentarlo.
Le indiqué a Mario que se sentara en la cama  para que ella se echará encima suya...metiendo su polla en el coño, Y yo me coloqué detrás viendo como la polla de Mario estaba metida dentro de su jugoso y preciado tesoro, pero quedaba un agujero que primero había que trabajar y mi lengua se acercó a la entrada de tu ano lamiéndolo delicadamente con mi lengua.
La sensación parecía gustarte mucho teniendo además la polla de tu marido en el coño, mientras que yo lamía su ojete.
oooooohhhhhh, ummmmmmm que ricoooooo, que buenooooo.
Tras esos instantes en los que mi lengua hacía de lubricante en su culo...
Mi polla estaba deseosa de introducirse dentro de su otro agujero...
Quédate un momento parada cariño le dije, que voy a metértela poco a poco, Para no hacerte daño, no te preocupes que tengo experiencia....  a María Jesús le encanta que la follé por el culo y espero que a ti te guste igual que le gusta a ella.
Así fue como una vez lubricado su ano, acerque mi glande a la entrada de su ojete; uhhhhh, con cuidado Mariano por favooooooorrrrr.
Me dijo, Mientras la cabeza de mi polla iba hundiéndose lentamente dentro, al principio mostraba una ligera molestia y un poco de dolor, pero  que a medida que mi polla se la iba tragando su culo.
Se iba transformando en placer, que iba recorriendo todo tu interior, hasta tener la necesidad de moverse. Acompasando nuestras embestidas la imagen era tremenda viendo las dos pollas dentro dándole un inmenso y tremendo placer en sus dos agujeros, mientras gemía y gritaba como una posesa
Que rico me gusta mucho es la primera vez que tengo dos pollas dentro de mí. Es maravilloso cariño le dijo a Mario, uhhhhhhhhh ohhhhh ahhhhhhhhhhh, Me gussssstaaaaaa.
Los gritos de Eva iban a escandalizar a todo el vecindario y seguro que a más de uno lo pondría cardíaco, escuchando los gritos de placer, mientras las dos pollas la inundaban de un profundo e inmenso placer todo el cuerpo.
Su culo se había dilatado tanto que era como si estuviese follando por el coño, yo agarrado a su cintura dijo dadme más fuerte.
Mariano...más....más....más....más...
Estaba completamente loca e inundada de placer
El sudor hacía acto de presencia ante tan frenético vaivén y mojados nuestros cuerpos quedando completamente empapados en sudor.
El frenesí, la lujuria y la pasión desembocó en una oleada explosiva de placer, cuando un brutal orgasmo le recorrió desde la punta del pelo hasta las uñas de los pies convulsionando durante cinco minutos seguidos, primero fue Mario sin poder aguantar más quien la inundó completamente el coño de leche y noté en mis huevos como la leche de Mario que salía de tu coño me mojaba mi polla, que sin poder aguantar un segundo más explotó dentro de su culo.
Gritando como jamás había gritado en mi vida el tener tan tremendo orgasmo y descomunal corrida dentro de sus entrañas.
Tras quedar completamente exhaustos y bañados de sudor por la excitación de nuestros cuerpos.
Primero le diste un beso a Mario, y dijiste gracias cariño  por darme a probar esta maravillosa experiencia.
Y luego te acercaste a mi para decirme.... gracias a ti también Mariano por darme tanto placer, pero la próxima vez lo tendremos que hacer con María Jesús....
Seguro que si Eva, añadí yo, si ella disfruta sólo la mitad de lo que tú has disfrutado hoy....me doy por satisfecho.

Tuesday, September 17, 2019

EL AMOR DE MI VIDA


NOTA DEL EDITOR:  Para evitar la censura del Blogger, las ilustraciones de esta historia serán publicadas en ENCUENTROS MAGAZINE del Vol. 4 # 4. Pida su ejemplar gratuito a: encuentros.relatoseros@gmail.com 




 La vida es un complejo mundo de incertidumbres, el futuro es incertidumbre, uno puede imaginar que desea ser, como verse en unos años, pero lo cierto es que solo el destino te lleva, te arrastra, uno se hace con la vida, y como una obra en arcilla, se va moldeando con el paso del tiempo.
Algunos prefieren transcurrir su existencia sin atarse a compromisos, otros forman su hogar, encuentran la mujer de su vida, el amor de su vida…
Otros encontramos la mujer de nuestra vida, también encontramos al amor de nuestra vida, pero no necesariamente, siempre son la misma persona, y esa, esa es mi historia…
Toda mi infancia y juventud la había pasado en Villa Hortensia, una modesta ciudad que honestamente era un pueblo grande, esos sitios que parecen congelados en el tiempo, porque año tras año podía verse casi igual, esos lugares que no se expanden, pero tampoco desaparecen.
No tengo recuerdos certeros, mi memoria no puede precisarlo, creo que tenía apenas cinco años cuando conocí a Solange, ella es dos años mayor que yo, mi vecinita del departamento contiguo al mío.
Vivíamos en unas modestas casitas internas, separadas por un pasillo, casi que éramos los únicos niños del lugar, así que era normal que yo estuviera en su casa, o ella en la mía
Nuestros padres congeniaban, en ese momento todo mi mundo era perfecto porque mi mundo se terminaba en ese pasillo.
Teníamos días de juegos de niños, jugábamos a la pelota, a los autitos, cosas de varones…
Pero esa tarde era turno de juego de niñas, jugábamos a ser familia, ella estaba con sus muñecas, y yo era su esposo, le dábamos la comidita, y los hacíamos dormir, ella de repente se acercó y me dio un beso fuerte, apoyando sus labios en los míos, fue muy dulce, aunque en ese momento la rechacé y me puse colorado como un tomate
Le recriminé por lo que había hecho, pero ella muy normal me dijo que eso es lo que hacían los papás y las mamás, y que siempre sus papás lo hacían…
Fue solo un inocente beso, pero siempre recordaré ese beso….
Crecimos, crecimos rápido, ella siempre me llevaba diez o quince centímetros de altura, pero las cosas cambiaron en nuestras adolescencias, poquito a poquito la alcancé, la pasé y la dejé enana, empecé a hacerme hombre, ella empezó a hacerse mujer, y sin proponerlo nos enamoramos, como tontos, como locos, como Romeo y Julieta, un amor perfecto en un mundo imperfecto.
Y fue ella quien volvió a robarme un nuevo beso, pero esta vez no fue un beso inocente, esta ves fue un beso de amor…
Aun éramos adolescentes, fui su primer hombre, fue mi primera mujer, hicimos el amor, un amor puro, eterno, perfecto.
Me enamoré perdidamente de Solange, aunque no fuera la mas bonita ni mucho menos, no destacaba por su altura, ni por sus pechos, ni por su cola, era raro, pero lo perfecto que tenía y me enloquecía eran sus piernas, tenía las mejoras piernas que vi en mi vida, sus muslos en especial, coquetos, compactos, sobresalían a primera vista, y mis ojos se iban a ellos inevitablemente, después de hacer me pasaba horas acariciándolos, y ella me dejaba hacer, mientras enrulaba mis cabellos entre sus dedos.
Qué mujer!, era mi mujer, y solo eso me importaba, no había nada mas bello que dormir a su lado, cuando ella se recostaba en mi cuerpo, poniendo su cabeza en mi pecho, cruzando una pierna sobre mis piernas, sintiendo su calor contra mi piel, acariciando sus cabellos, acariciando su silueta.
Pero las cosas estaban demasiado bien para ser ciertas, empezaron los problemas con sus padres, en verdad con su padre, yo podía ser el mejor amigo de su hija, pero jamás su novio, es que ante sus ojos yo era poca cosa, Solange debía aspirar a un médico, o a un ingeniero, o un abogado, alguien importante, como solía decir, y claro, yo era solo un tipo con las manos rasgadas de tanto trabajar…
 Y las cosas fueron de mal en peor, yo estaba obstinado con Solange, su padre obstinado en que la dejara, y ella se vio tironeada por ambos lados, y las rispideces subieron y la situación se hizo insostenible, Solange estaba entre la espada y la pared, o perdía el amor de su vida, o perdía su familia…
Y como dije, en algún punto el destino te marca, en lo peor de la situación me surgió una importante posibilidad laboral al sur del país, en un lugar inhóspito a una vida de distancia.
No podía renunciar, era mucho dinero, le rogué a Solange casi de rodillas que me acompañara, una nueva vida, nuestra vida, pero ella no quiso, o no pudo, no la juzgo, llorando a mares me dijo que no podía dejar su familia, que le pedía demasiado…
Hicimos un pacto, yo viajaría a buscar mi fortuna, a hacerme de un título, para ser un candidato potable para su padre, ella me esperaría, el tiempo que fuese necesario, nos juramos amor eterno.
En esa despedida entre paredes de un hotel todo fueron mezclas de sensaciones, hacerle el amor al amor de mi vida y al mismo tiempo una melancólica despedida…
Ella quiso dejar un recuerdo, algo que nos marcara, una pavada, había llevado unas cintas rojas, ató una a mi muleca, y yo una a la suya, ese sería nuestro símbolo, cada vez que miráramos esa cinta nos recordaría que un amor nos esperaba a la distancia…
Tomé el tren temprano, mi familia y Solange me despidieron en el andén y como en las películas románticas ella me acompañó corriendo a la par del tren, hasta el final del andén…
Pasaron cinco años, Solange y yo habíamos trazado planes, pero el destino tenía los suyos…
La distancia, la soledad, la angustia, el desarraigo…
Siempre nos escribíamos, pero poco a poco empezamos a comprender que nuestros planes se encaminaban al fracaso, lo que habíamos imaginado no se ajustaba a la realidad, y poco a poco, nos fuimos soltando las manos, a pesar que la seguía amando, a pesar de todo… y nunca nos engañamos, nunca…
Le conté sobre Roxana, una compañera de trabajo muy bonita, de pechos turgentes, que me revoloteaba insistentemente, le conté que estábamos bien, y ella en ese sitio era todo para mi, no la sorprendió enterarse que nos iríamos a vivir juntos, y ella fue feliz por mi felicidad.
También ella me contó que Matías Peralta Ramos, un cerebrito cuatro ojos del pueblo de había recibido de médico, y que su padre buscaba entablar un vínculo, y que a ella mucho no le gustaba, pero lo que había en ese momento.
Tiempo después le conté que Roxana, mi mujer, estaba embarazada, mientras ella me aseguró que estaba por formar familia con Mati, como lo llamaba, que se había acostumbrado a la idea, pero lo loco, lo loco de todo esto, es que, en secreto, nos seguíamos amando, a pesar de todo, a pesar de la distancia…
Y como una macabra mueca de la vida, lo que el destino había separado, imprevistamente, volvería a juntarnos…
Mamá estaba grande, y me avisó que sufría unos problemas cardíacos, estaba complicada, y me urgió volver a mi pueblo, a mi querida Villa Hortensia, porque sabía que tal vez, no volvería a verla con vida, y eso era algo que no me hubiera perdonado.
 Roxana había dado a luz, el pequeño Roman, nuestro hijo, que estaba con algunas complicaciones propias de recién nacidos, nada grave, solo temas de cuidado, y mi mujer recuperándose del parto, así que ella se quedó con mis suegros, fue la mejor salida.
A todo esto, Solange estaba a punto de casarse con el doctor, ese viejo conocido…
Tomé un avión, tenía prisa por ver a mi madre y mi padre, hacía tiempo que no los veía, pero honestamente, la sola idea de volver a cruzarme con el amor de mi vida me hacía saltar el corazón del pecho, y recordaba cada instante, cada detalle, cada secreto vivido junto a ella.
Todo fue vertiginoso, a la mañana estaba en el aeródromo, al medio día almorzando en casa con mis padres, como en las viejas épocas, y por la noche, estábamos invitados al casamiento…
Pero que mierda, yo no quería esto, pero era una sorpresa, Solange le había insistido a mamá y por nada del mundo justificaría que el viejo amigo de la infancia estuviera ausente en esa noche especial, claro… había una parte de la historia que solo nosotros dos conocíamos…
Y ahí fui, perdido, tontamente perdido…
La iglesia estaba como la recordaba, no había cambiado demasiado, apenas habían cambiado el color de las paredes, Matías el cuatro ojos, estaba en el altar, en un impecable frac negro, junto a su madre, Elisa, entallada en un vestido propio para su edad.
 También vi a la madre de Solange, y recordé a su padre, entre broncas, frustraciones e impotencias, él era culpable de que yo estuviera como invitado en lugar de estar como anfitrión, porque mi lugar estaba en el altar, no como uno más de lugar…
La marcha nupcial me trajo a la realidad, todos se pararon para ver a la novia, y yo estiré mi cuello todo lo que pude, me llené de emoción, ella apareció como un ángel, radiante, enfundada en un puro blanco de tules y transparencias, con un vestido que llegaba al piso y una cola discreta, con un tocado en sus cabellos recogidos, con un par de mechones enrulados cayendo por delante de sus orejas, regalando sonrisas a un lado y a otro, de la mano de su padre, quien parecía exhibir a su hija como una joya preciosa…
Cuando ella pasó a mi lado, bajé la vista, no quería ni podía arruinar su momento, y si la hubiera mirado fijamente a los ojos, no sé qué hubiera pasado, no sé qué hubiera hecho ella, no sé qué hubiera hecho yo…
Pasé toda la ceremonia lo mejor que pude, dieron el si, y todo llegó a su fin, salieron a la puerta del templo, y como se acostumbra todos empezamos a saludar a los novios, felicité a cuatro ojos, a su madre, y también a su padre, quien me dio un abrazo desentendiéndose de todo pasado.
Y al fin fue mi turno se saludarla, la tomé por los hombros, besé su mejilla, y le dije
Te felicito, estás hermosa, que seas muy feliz…
Me respondió con una sonrisa, pero saben que sentí? que ella no tenía poder sobre si misma en esa momento, que parecía querer desmayarse en mis brazos, que nuestro amor estaba intacto…

                Un extraño la sacó de mis brazos para felicitarla y todo siguió normalmente…

                Después fuimos al salón, el lugar mas coqueto del pueblo, el primer piso del hotel céntrico, donde todo estaba preparado. Los novios habían ido a sacarse fotos, y nos quedamos esperando, aproveché a saludar a viejos conocidos, hacía años que no los veía, y a cada uno les conté mi historia, mi trabajo, mi esposa, mi hijo recién nacido…
                Hasta que se apagaron las luces, volvió a sonar la marcha nupcial, y un reflector potente alumbró la entrada, Solange entre del brazo de su flamante marido, entonces se acercaron un par de amigas a ayudarla y descubrimos que tenía un doble vestido, la parte inferior estaba sobrepuesta, y al soltarla y retirarla, el vestido quedó pegado a su cuerpo, apenas pasando sus nalgas, dejando desnudos esos muslos de ensueño, ahhh!!! mierda… se me hizo una novia pornográfica, pero esas piernas preciosas me trajeron tantos recuerdos…

                Pasaron un par de horas de fiesta, donde yo era solo parte del decorado y ella era la reina de la noche, en algún momento me sentí agobiado por todo lo que sucedía, así que me abrí paso lentamente y me dirigí a las escaleras, subí escalón por escalón los cinco pisos superiores hasta llegar a la azotea…
                Solo necesitaba desconectarme un rato, lejos del ruido, del bullicio, de la música, de la fiesta…
                Ahí arriba, en las alturas la historia contrastaba con lo que se vivía en el primer piso, el cielo parecía una foto retratada en la pared, donde la negrura de la noche se azulaba por las luces de la ciudad, donde las estrellas titilaban en su vida infinita, la luna se mostraba enorme en cuarto creciente a un costado iluminando la escena. El silencio era apenas cortado por los coches que circulaban abajo, y una brisa tibia me pegaba en el rostro y me despeinaba los rulos que tanto me costaba acomodar…
 Y ahí estaba yo, solo en mi soledad, recapacitando, cuando de pronto ella me sorprendió, me llamó por mi nombre, giré y ahí estaba, con una botella de champagne en una de sus manos, espléndida, radiante, sonreí…
Se acercó y se puso a mi lado, juntos contemplamos el infinito sin decir palabra, entonces ella me apuró diciendo que obviamente no tenía mucho tiempo, pronto notarían su ausencia…
Estás espléndida… - le dije pasando el revés de mi mano por su rostro.
Vos también estás igual, o mejor dicho, estás más guapo…
Y entramos en un torbellino de recuerdos, de risas, de nostalgias, me confesó que al enterarse que yo estaría presente había decidido modificar el vestido, solo por mí, porque recordaba cómo me gustaban sus piernas, y eso fue muy halagador, realmente era un detalle precioso…
Miré su muñeca, al igual que yo aun tenía anudada la cinta roja, solo que ya estaba descolorida por el paso del tiempo, y ambos sonreímos cómplices, porque solo nosotros sabíamos que significaban…
Abrí la botella, el ruido del tapón quedó flotando en el silencio de la noche, no había copas, tomamos un sorbo del pico, improvisamos, como adolescentes, reímos tontamente…
Solange de improviso se estiró en puntas de pies y besó mis labios con los suyos, era la tercera vez que me sorprendía, como había sido de niños, como había sido de jóvenes, fue dulce, fue eterno, fue mágico, en un abrir y cerrar de ojos giró el tema de conversación, la llama estaba intacta, ella susurró casi tan débil como la brisa que pegaba en mi rostro…
Hazme el amor…
 Quedé como paralizado aun sin creer lo que escuchaba, ella lo notó y cambió el léxico, más directa, más punzante
 Cogeme, cógeme toda… quiero sentirte dentro…
 La besé profundamente, con esos besos de deseo, de locura, de pasión, y la hice recular hasta la pared de un lateral, sin dejar de besarnos, tomé la iniciativa, solo la giré, hice que apoyara sus manos es los ladrillos, la hice sacar cola, levanté su ajustado vestido hasta la cintura, sus pequeños y formados glúteos quedaron expuestos a mis ojos, apenas cubiertos por una diminuta tanga que se perdía entre los cachetes, acaricié su entrepierna mientras soltaba mi pene, mientras olía su perfume y me enredaba en nuestro amor…
Solo aparté su ropa interior, y en segundos fuimos uno, me sexo en su sexo, completo, íntegro, empecé a moverme en su interior, empujando con fuerza, en cada embate le arrancaba un suspiro profundo, y cada vez mas fuerte, hasta hacerla parar en puntas de pies…
Solange se fue entregando, perdiendo cordura, pronto su rostro quedó de lado contra la pared, los suspiros crecieron para transformarse en gemidos, los gemidos crecieron para transformarse en gritos… rítmicos, calientes, estridentes…
El fuego de la pasión nos consumía, era asegurar que ella era el amor de mi vida, siempre lo fue, siempre lo sería…
Volvía girarla, ahora frente a frente, la tome con mis brazos por sus perfectos muslos y puse una de sus piernas a cada lado, ella me sostuvo por mi cuello, rodeándome y con la otra tomó pene entre sus dedos para conducirlo a su cueva, la dejé caer suavemente, lo suficiente para sentirme todo dentro, su espalda quedó recostada en la pared y nuevamente empecé a arrancarle suspiros…
Ella me abrazaba con pasión, me rodeaba con sus piernas y con sus brazos, hacíamos equilibrio en el aire, su rostro en penumbras me dejaba ver sus ojos cerrados, su boca semiabierta jadeando en placer, me iba a venir, no podía evitarlo, Solange lo notó, incrementó inconscientemente la fuerza de sus quejidos, como reflejo de placer, y en el momento justo en que empezaba a llenar su sexo con mis jugos, ella me besó apasionadamente, apretando con tal fuerza sus labios con los míos que hasta sentí lastimarme, cruzamos nuestras lenguas, gemimos en uno, era el final…
Bajé lentamente a esa preciosa mujer, me temblaban las piernas, ella estaba inconexa, lentamente recuperamos la cordura, acomodé mi slip y mi pantalón, la camisa, ajusté el cinto mientras ella hacía lo propio con su tanga y su vestido, se acomodó el cabello con las manos y dijo
Dios mio… tengo que volver, seguramente ya notarán mi ausencia… que locura…
Pero la retuve del brazo cuando me dio la espalda, tenía que jugar mi última carta, hice que me mirara a los ojos y le supliqué
Te amo Solange, te amo como nunca amé a nadie, huyamos juntos, desaparezcamos de la tierra, empecemos de nuevo, en cualquier lugar, solo vos, solo yo, te lo juro que hablo en serio…
Ella miró al suelo y respondió
Estás loco? realmente estás loco? porque no piensas un poco… te das cuenta que aun no consumo mi matrimonio y ya le he sido infiel? No puedo dejar todo ahora, y mis padres? Que hago con mis padres…
Intenté hablar pero ella no me dejó
Y vos? que hay de tu esposa? solo la vas a dejar? Y tenes un hijo que te necesita… no te importa? solo le darás la espalda?
Ella tenía razón, era una locura, no lo hicimos antes, cuando podíamos hacerlo, no lo haríamos ahora, tuve que resignarme, tuve que aceptarlo…
Solo bajé la mirada y me encogí de hombros, al menos lo había intentado…
Solange volvió a la fiesta, yo lo hice minutos después… y el mundo siguió rodando…
Poco después emprendí el viaje para reencontrarme con Roxana, mi esposa y disfrutar de mi pequeño hijo.
Pasó el tiempo, casi no tengo contacto con Solange, su matrimonio con cuatro ojos no duró mucho, actualmente vive en Australia, cosas del destino…
Y esa es mi historia, la historia del amor de mi vida…
Si eres mayor de edad puedes escribirme a con título ’EL AMOR DE MI VIDA’ a dulces.placeres@live.com
NO a la pedofilia
NO al amor filial
SOLO MAYORES DE EDAD


Friday, September 13, 2019

Mi primer club swinger



Por Raquel Gr

eddardstark1307@gmail.com


Con frecuencia me han preguntado hasta donde ha llegado mi vicio. Y con frecuencia me gusta contar la siguiente historia.
Yo acababa de cumplir los 20 años. Según consumía porno, iba adquiriendo nuevas destrezas y conocimientos. Así, descubrí de la existencia de los llamados pubs liberales. Estos locales me resultaban misteriosos a la par que excitantes. Necesitaba probar alguno.  Indagué opiniones, fotos, páginas web… y finalmente me decidí.
Era martes. Serian sobre las diez de la noche. Yo caminaba hacia una sinuosa calle oscura, guiada por mapas hacia el dicho pub liberal. No sabía lo que me encontraría. Finalmente, llegué a la puerta del local, marcada con neón morado. Entré.
Nada más entrar,  tras una ventanilla, una mujer de unos cincuenta años, me cobró la entrada y me dio una pulsera azul. También, me dio un albornoz y unas chanclas. Tras este primer paso, pasé a los vestuarios, donde me desnudé, procurando parecer atractiva. Al salir, se abriría ante mí un mundo de placer y diversión.
Entre a una sala con piscina. Allí había varias parejas magreándose, charlando y besándose. De repente, noté como una mano femenina rozaba mi nalga y envolvía mi cintura. Alcé la vista. Se trataba de una hermosa rubia, de pechos firmes y rosados, que con su pareja me propuso entrar en la piscina. El agua estaba fría. Mis pezones se endurecieron mientras la chica me besaba el cuello. El, acariciaba mis pechos bajo el agua, mientras yo únicamente era capaz de emitir leves gemidos de placer.


-          Normalmente no se puede ponerse uno cariñoso en la piscina… pero hoy el vigilante no parece estar, así que tenemos vía libre.-dijo ella.
Yo apenas podía responder, mi placer al sentir sus dedos jugando con mis labios era extraordinario.  Él había comenzado a besarme en la boca. Su lengua jugaba con la mía, a la par que mi mano pajeaba su dura polla.
Poco a poco más hombres llegaban y comenzaban a acorralarme. Hasta hacerme flotar en el agua, para meterme mano entre todos. Sentía tantos brazos, tanto placer… no podía mantener el control de la situación. Debía abandonarme al placer. Uno de los muchachos comenzó a apretar mis pezones, hasta extraerme un extenuado grito mudo. Y trataba de pajearlos a todos por igual…pero no podía… eran muchos. Finalmente entre tanto contacto me corrí.
De repente, el vigilante apareció, desbaratando a la turba, y permitiéndome salir. Sin lugar a duda la piscina había sido una grata experiencia.
Pasé después a la sauna. Al llegar, el vapor y la luz tenue me cegaron. Difícilmente, pude sentarme, y ver a una pareja de tíos chupándosela el uno al otro en un 69. Aquello me ponía muchísimo. Comencé a masturbarme. Aquella escena era excitante. De repente, una mano agarró mi pierna. La aparto, y comenzó a meterme los dedos dentro. Yo me mordía el labio. El placer y el morbo eran muy intensos. Aquél desconocido comenzó al poco tiempo a comerme el coño. Su lengua era larga y húmeda, hacía calor, y aquella pareja, ahora disfrutaba de darse el uno al otro sexo anal.  No aguanté mucho antes de pringar la boca del desconocido con mis fluidos. Pero no pretendía acabar ahí. Comencé a comérsela. Era mi agradecimiento. Trataba de darle el máximo placer. Movía la lengua en círculos. Jugaba con su glande. No hube terminado de sacarla de mi boca, cuando eyaculó sobre la comisura de mis labios. Casi desmayada salí de aquella habitación húmeda, dejando al desconocido y a la pareja.
Me acerqué a la barra, a pedir algo de beber. Aun goteaba algo de semen sobre mi pecho derecho. De repente, mientras tomaba mi bebida, unas manos frías cogieron mis pechos.  Noté un aliento en mi oreja y unos pechos en mi espalda. Me giré. Se trataba de la rubia de antes. Sus ojos azules estaban fijos en mi boca.
-          Te estábamos buscando, pensábamos que te habías ido.
Agarró mi mano y me llevó a una cama rodeada por una jaula. En aquella cama no había más que un arnés.  Ella cerró la puerta. De repente de las sombras empezaron a aparecer muchos hombres.  Me giré. Ella tenía el arnés puesto. Me empujó. Estaba a cuatro patas con el pecho hundido, tocando el suelo. Mirara donde mirara sólo había hombres masturbándose.  Ella me penetraba, a la par que jugaba con mi clítoris y yo gemía. Pronto me dio la vuelta con el único propósito de verme la cara mientras me follaba. Mis manos se extendían hasta sus pechos, que masajeaba. Eran tiernos y jugosos. Estábamos sudando. Olía fuerte. Pronto todo aquello se llenaría de feromonas. Casi como en una batalla medieval, comenzó una lluvia de gotas blancas sobre toda la cama y nuestros cuerpos. Todos los hombres que estaban en primera fila, eyaculaban sobre nosotras, mientras la habitación se renovaba de candidatos. Finalmente, ella tocó en el punto mágico. Me corrí, quedándome totalmente relajada.  Ella salió de la cama, y abrió la jaula. Pronto su figura desapareció ante los hombres que aún quedaban y que comenzaron a agolparse para entrar. De nuevo muchas manos me tocaban, me alzaban. Tocaban mis tetas y mi vagina. Metían sus dedos en mi boca. Uno a uno, fueron penetrándome oral y vaginalmente, hasta que el último, se corrió en mi boca.
Casi sin fuerzas salí de la habitación. Me dirigí a la ducha. Estaba sudada y cubierta de semen.  El agua fría me reconfortó.  Finalmente, abandoné aquel lugar de placer, donde las parejas y los individuos seguían copulando. Volví al vestuario, donde encontré a la rubia cambiándose. Me preguntó qué tal me había ido. Yo solamente me acerqué y le metí mi sucia lengua en su boca. Ella lo entendió rápido. Salió por la puerta y me dijo con una voz seductora:
-          Todos los sábados.
Yo asentí. Mi pelo rizado empapado cubría mi cuello, tapando algunos de los chupetones que dicha mujer me había hecho. Aun casi sin fuerzas, me terminé de vestir y aproveché para salir del vestuario. Incluso al salir algunas voces masculinas gritaban:
-          Adiós guapa
Finalmente, volví a la calle. Eran las 5 de la mañana. Había sido un gran noche, y había conseguido mi objetivo, disfrutar de una nueva experiencia sexual.


Thursday, September 12, 2019

El Harem de Lázaro


Por Raquel Gr

eddardstark1307@gmail.com


 En el siguiente relato os contaré una de las experiencias más divertidas de mi vida... la única vez que he hecho un harem...







 ALICIA



Nuestra historia comienza en Montpellier... nos habíamos ido varias amigas y un amigo...

Alicia era una chica con algo de mofletes, tremendamente viciosa y abiertamente bisexual... lo que la convertía en un manjar apetitoso...

Irene era hija de árabes, con aquellos ojos morunos y su esbelta figura, daba la impresión de ser una perfecta virgen...






Lucia, tenía esa cara de cría que a los maduros les mueve hasta el alma... unos pechos rosados y unas gafas que le daban un morbo especial...

Mónica tenía un aire parecido a Lucia, con un perfil más rebelde y artístico... era una lesbiana recién reconvertida a bisexual, lo que imponía sus ganas de probar

Clara era el vicio personalizado... esa mirada de ninfómana que derretía a quien fuera, hombres, mujeres o animales... no tardaríamos en descubrirlo

Judith... que decir de Judith... solamente que era dulce, y tenía unos pechos naturales perfectos, circulares, morenos, con una aureola perfecta y una pezón erecto...

Después estaba yo, que como ya me conocéis, soy una viciosa de ciudad con la que debéis tener cuidado... os podría violar...

Finalmente tenemos a Lázaro... era un chico normalillo... con un pene de tamaño standard, no era un superdotado, pero no tenía micropene... depilado... el mismo nos confesaría en algún momento que no le disgustaba la estipulación anal, cosa que aprovecharíamos en aquella noche de placer.


 Tras un día de turismo por la ciudad francesa, llegamos todos a nuestra gigantesca habitación, donde juntamos tres camas para apoyarnos. Irene saco dos botellas de jäger, de las cuales empezamos a beber al instante... 

Comenzamos así una ronda de confesiones sexuales... Irene nos confesó que nunca había hecho sexo anal... lucia nos confesó que era virgen... Alicia que nunca lo había hecho a pelo... Mónica que nunca se había liado con un hombre... clara... clara solamente nos confesó una anécdota zoofilia que ya contare... Judith que en determinados periodos sus pechos soltaban leche... yo conté la anécdota de como dome a mi perrita Raquel... pero lázaro nos dejó boquiabiertas... nos insinuó, que quería follarnos a todas.

Todo el mundo estalló en risas, y al poco tiempo lázaro se fue a mear.





                                                                                                                                                                   CLARA




Al salir, comenzó a poner música con su móvil y a hacernos un striptease... se desabrochó la camisa, enseñándonos su pecho desnudo con sus pezones rosados... se quitó el cinturón y los pantalones... todas aplaudíamos y reíamos...

Antes de que continuara, me puse detrás de él, le di un azote en el culo y le agarre su paquete...

¿Quién quiere verlo?- dije en voz alta

Al ver la cara de deseo en las chicas, les lancé a sus manos... allí, le desnudaron por completo y empezamos entre todas a hacerle caricias y a darle besos... su pene estaba erecto y sus caras gesticulaban todo el placer que sentía... 

Repentinamente se me ocurrió un juego...

Agarre un antifaz de clara y unos cinturones... le atamos las extremidades a un perchero y le hicimos ver cómo nos desnudábamos entre nosotras enfrente de él... yo comencé besándome y manoseándome con Irene... después, ya en topless le baje los shorts a Judith mientras lamia sus perfectos pechos... de reojo miraba a lázaro, quien tenía una cara de lobo... su polla roja solo nos señalaba indicando que su excitación era total...

Una vez estuvimos todas desnudas agarre un arnés que tenía y me lo puse... la idea era sencilla... vendaríamos los ojos del hombre y una por una nos liaríamos con el... el debería adivinar quienes éramos. Si se equivocaba aquella que le hubiese besado debería penetrar su culito con el arnés... si acertaba el diría lo que la otra le debía hacer...

Así comencé yo... me acerqué y le di un leve beso... al apartarme de su boca, pronuncio “Irene”
Sigilosamente me deslicé detrás de él y de un solo golpe le penetré... mientras el gemía de placer y dolor, todas las chicas nos reíamos... así estuvimos unos minutos hasta que suplico que parase... y lentamente saque el arnés mientras le nalgueaba... me quite el arnés y lo deje en la mesa mientras me sentaba a ver..



.

La siguiente fue Judith... le dio un beso lento y romántico, agarrándole la nuca... no terminaron de besarse cuando él acertó su nombre... como si fuera tonto, el muchacho le pidió una cubana con esos hermosos pechos. Ella se dispuso... primero se escupió en los mismos para lubricarlos y presionando con los brazos la coloco entre medias. Comenzó a agitarlos arriba y abajo, jugueteando con la punta de su lengua con su glande... la velocidad iba variando, pero sin duda la imagen del pene sobresaliendo por aquellos fulgurantes senos me resultaba ciertamente excitante. Fue a los pocos minutos cuando lázaro suplico que parase antes de correrse en sus tetas...

Siguió lucia, a quien acertó en un beso bastante exagerado... el precio fue una buena mamada en condiciones, de esas que van con arcadas y escupitajos... el pene de lázaro brillaba y relucía según entraba y salía de la boca y garganta de Lucia... de repente, empezó a lamerle los huevos succionándolos uno por uno, empapándolos también en su saliva... la chica decidió parar cuando comenzó a salir el líquido preseminal.




YO 



Después fue Irene... otro fulgurante acierto tras un beso ciertamente corto... Lázaro decidió aprovecharse de lo descubierto previamente... decidió petar el culo de la exótica chica. Los gemidos fueron tan agudos que tuvimos que silenciarla. El movimiento era intenso. Cada vez más rápido... de repente, el soltó un largo gemido... Irene se alejó, y pudimos ver como lázaro se había corrido en su culito...


La decepción fue grande... él nos pidió que le desatáramos... sin embargo, no había cumplido. Le negamos el derecho y proseguimos... Alicia le dio un buen morreo de esos de labio cerrado. El sin embargo fallo, mencionando a clara en el proceso... Alicia se puso el arnés y le penetro rápidamente... sin piedad, mientras le agarraba de los huevos con una mano y le pellizcaba el pezón con la otra... el gritaba... ella reía... la imagen parecía sacada de un círculo de los infiernos... finalmente ella le soltó, cuando el ya sollozaba dolorido...

La siguiente fue Mónica... le dio un pequeño beso con lengua... lázaro acertó a la primera... solo le pidió una cosa... que siguiera besándole... ella asintió... se comenzaron a besar lentamente, acelerando el ritmo... añadieron el juego de lengua... y después comenzaron a besarse la boca y la cara... el pene de lázaro se revitalizaba, y fue Mónica la que introdujo su pene en su vagina, en una posición de perrito... daba gusto verlos así que soltamos a lázaro para que pudiera cumplir... se tumbaron en la cama... primero en misionero... el besaba su cuello y su boca, mientras su pene entraba y salía, Mónica, con los ojos cerrados jadeaba. De repente, un fuerte grito húmedo de Mónica nos alertó a todas de que estaba teniendo un maravilloso orgasmo con lázaro. Después ella se puso encima... botaba moviendo ese culito variando velocidad y altura, gimiendo más alto... el solamente soltaba pequeños murmullos mientras jugueteaba con esos pequeños pechos y esos dulces pezones... cambiaron a perrito... daba gusto ver a aquella pareja. Sus tetas se movían acompasadas a las embestidas de él... los gemidos se acompasaban y los cuerpos sudaban juntos... así, lázaro volvió a eyacular dentro de ella... se quedaron allí recostados... 






                                                                                                                                                                 IRENE



De repente, clara se levantó... “exijo una compensación”...  todos la miramos fijamente... era la única que no había catado al hombre... solamente dijo una palabra... “meame”.


Nos fuimos todos corriendo al baño... allí, en la bañera ambos tomaron posiciones. Un fino chorro de líquido dorado salió del pene de lázaro hacia la boca de clara. Ella, trago lo posible, y lo que caía, resbalaba sobre sus pechos... cuando el chorro dejo de salir clara se relamió. Todas, flipábamos... 

Después de aquello nos duchamos todos juntos entre caricias y besos y nos fuimos a la cama, donde yo me lie y masturbe con Irene, Judith y Alicia hicieron lésbico y tijereta entre ellas, y lucia Mónica y lázaro se montaron un trio, guiados por clara...

A la mañana siguiente, todos amanecimos descansados y desnudos... el futuro a partir de aquella noche fue particular...

Hoy, lázaro y Mónica están casados y tienen un niño... y eso que solo ha pasado un año... pues lo que el sexo une que no lo separe el hombre, y yo puedo gracias a ello, decir que he hecho un harem, y contaros este relato... 

JUDITH

LUCIA

MONICA Y LAZARO

MONICA

RAQUEL

Wednesday, September 11, 2019

Cómo me masturbo

NOTA DEL EDITOR:  Para evitar la censura del Blogger, las ilustraciones de esta historia serán publicadas en ENCUENTROS MAGAZINE del Vol. 4 # 4. Pida su ejemplar gratuito a: encuentros.relatoseros@gmail.com 

Por Raquel Gr

eddardstark1307@gmail.com


Estoy en el metro. Entre las caras lánguidas de la gente, mi mente divaga imaginando distintas escenas obscenas que podrían darse en ese mismo vagón. Sonrió levemente y me muerdo el labio. Un hombre mayor me mira. Puedo ver cómo me desnuda con la mirada. Le miro, con esa picardía que oculta el más profundo deseo carnal. Le abro mis piernas a su vista. Sus ojos lo dicen todo. Me siento bien, me gusta exhibirme. Llega mi parada. Ante su extraña impresión salgo, satisfecha del resultado que he dejado.
Llego a casa. Estoy sola, como  siempre. Preparo el termostato de la bañera. Despacio, comienzo a desnudarme. Empiezo por quitarme el vestido negro, dejando a la vista esa lencería negra de encaje que tanto me gusta. Se notan las semanas en el gimnasio. Tengo el vientre algo más plano, los glúteos firmes, y mis pechos firmes. Me miro en el espejo. Me hago un selfie, me gusta que me vean. Pongo una lista erótica en spotify. Sutilmente libero mis pechos. La sensación es fascinante. Acaricio mis pechos, con delicadeza, rozo mis pezones con mis dedos. Estoy ardiendo. Me quito las bragas. Están sucias y huelen a las humedades que mi sucia mente ha tenido a lo largo del día. Abro el segundo cajón de mi armario. Saco de allí un bote de lubricante, un dildo rosa, y un plug anal. Ese cajón es mi cajón sucio. Allí guardo la lencería erótica y los juguetes.
Entro en el cuarto de baño. El agua de la bañera esta templada. Me ruboriza pensar que pudiera haber alguien espiándome. Me meto lentamente en la bañera. El agua resulta relajante. Mi cuerpo se vuelve resbaladizo, mientras yo relajo mi cabeza sobre el borde de la bañera. Imagino la escena del metro. Aquel hombre. Me lo imagino pajeándose delante de mí. Con esa mirada. Me lo imagino espiándome ahora mismo, sacudiendo su pene como un mandril. Me excita ser el centro de atención. Me excita provocar la erección de los hombres.
De repente abro los ojos. Descubro que mi mano derecha, obrando por sí misma, se halla estimulando mis labios externos. Gimo de placer. Vuelvo a recostarme. Cierro los ojos y me relajo. Mis dedos dibujan círculos en mi vagina. Pasan por encima y mueven los labios. La sensación es placentera a la par que relajante. Comienzo a meter un dedo. Me estremezco. Tiemblo y respiro hondo. Comienzo a repetir el gesto. Emito leves gemidos. Acelero lentamente. Con la otra mano meso mi pecho izquierdo. De repente, mis ojos se abren repentinamente y me incorporo, puedo sentir el flujo saliendo de mi interior. El placer es total. Lentamente me levanto. Mi cuerpo mojado brilla ante la luz del baño. Me enrollo una toalla alrededor del cuerpo y salgo del baño.
Llego al salón. Me tumbo en el sofá, abierta de piernas, y con mis juguetes a mi lado. Agarro el lubricante y el plug. Me echo un poco de lubricante en la mano. Esta frio. Lo restriego contra el plug. El tacto del lubricante y la goma me excita. Lentamente, lo introduzco en mi ano. Duele, pero trato de concentrarme en el placer. Mientras lo introduzco, trato de estimular mi clítoris, con el fin de reducir el dolor. Tomo aire, me concentro y lo introduzco hasta el final. Duele mucho. Necesito un tiempo para asimilarlo. Pasados unos minutos, introduzco el dildo en mi vagina.  La sensación es extraña. Placentera y dolorosa a la vez.  Con una mano, penetro y con la otra estimulo el clítoris. Este orgasmo promete ser distinto, más intenso. Se acerca. El sonido que produce el dildo, induce a la humedad de mi vagina. De repente, un chorro de un líquido viscoso y transparente sale de mi vagina. Grito de placer. Me quedo adormilada.  De repente, alguien llama al timbre. Rápidamente me pongo una bata y salgo a recibirle. Me encuentro incomoda. Viene a quejarse de mis ruidos. No respondo, solo asiento. De repente, mi molestia se exterioriza, cayendo al suelo el plug, iluminando la cara del vecino con una expresión de incredulidad. Cierro la puerta. La vergüenza me inunda. Respiro profundamente y vuelvo al salón, me quito la bata. Recojo mis juguetes y los devuelvo al cajón. Me tumbo en el sofá, desnuda. Como una modelo renacentista, con mi pecho descubierto. Meto mi mano entre mis muslos. Finalmente, entre caricias y gemidos me duermo, allí, desnuda, bajo la luz de la luna que recompensa mi sacrificio sexual con un intenso sueño húmedo.


ENCUENTROS - EROTISMO EN CANTO-RELATO-POESIA

  A todos los poetas eróticos, se les invita que envíen sus poemas grabados a Radio Nuestra America, en su programa Encuentros. Una radio al...