Saturday, September 16, 2023

ENCUENTROS - EROTISMO EN CANTO-RELATO-POESIA

 


A todos los poetas eróticos, se les invita que envíen sus poemas grabados a Radio Nuestra America, en su programa Encuentros. Una radio altruista, favor de mencionar el nombre del poema, su autor, país quien lo declama y decir que todos los derechos son reservados de autor. Enviar material a: encuentros.relatoseros@gmail.


Sunday, September 12, 2021

INVITACION A POETAS EROTICOS

 


Si alguien escribe poesía erótica, nos gustaría que su poema sea difundido en el programa EROTISMO EN POESIA de Radio Nuestra América en Estados Unidos, de América. Favor, de preferencia, que nos la envíe grabada en formato MP3.

www.nuestraamericaonlineradio.com

email: encuentros,relatoseros@gmail.com

Gracias

Radio Nuestra América

Tuesday, August 24, 2021

El Monstruo Marino

 



Por Petineycoqui

La tormenta estaba en su cenit. Las olas sacudían la proa y la popa del barco, mientras la lluvia inundaba la cubierta del barco. Nuria, intentaba mantener todo lo que se encontraba en el camarote en su sitio mientras en la cubierta, sus amigos intentaban sacar con cubos el agua que entraba al barco. Una fuerte ola, sacudió el barco. Cuando Nuria, asustada salió a ver que sucedía. Nadie se encontraba allí, asustada Nuria comenzó a gritar, cuando una gigantesca ola, la golpeó con brutalidad. Nuria cayó al agua.

Allí, apenas flotando ante la tormenta, Nuria comenzó a ver una luz submarina de colores verdosos, que fulgurante, captaba su atención. Preocupada e inquieta, la joven comenzó a nadar hacia la luz de las profundidades. Según descendía, la luz daba a ver unas antiguas ruinas, marcadas con símbolos extraños y entorno a las cuales circulaban una serie de extrañas criaturas. De repente algo rozó a Nuria. a sus espaldas, uno de estos seres deformes la agarró por el cuello y la giró. De la boca del ser, salió una enorme y viscosa lengua que entro en la boca de Nuria hasta la garganta, haciendo que la joven comenzase a tener dificultades para respirar. El ser, retrajo su lengua, dejando ansiosa a la boca de Nuria, sin embargo, la joven ahora podía respirar bajo el agua. 

Acompañada por esta criatura, la joven descendió hasta la fuente de la luz. Allí, reunidos con sus congéneres, los seres rasgaron las vestimentas de Nuria, dejando libres sus pechos y vagina. Mientras Nuria yacía desnuda, del pozo que se hallaba bajo ella, unos tentáculos negros salían y se enroscaban por sus piernas. Totalmente inmovilizada por el ser superior, Nuria se abrió ante los placeres del universo, sintiendo como uno de los tentáculos se introducía en su vagina. cada una de las ventosas que entraba en su cavidad le llenaba de placer, mientras sus ojos se entrecerraban al estar recibiendo la bendición de aquella olvidada deidad arcana. De repente, un segundo tentáculo penetró por su ano, sin embargo, este no se detenía. La cabeza de Nuria se agitaba mientras gritaba sordamente en el agua. Un tentáculo enredó su pelo castaño y tiró de su cabeza hacia atrás, abriéndole la boca. El tentáculo anal seguía avanzando por sus esfínteres hasta el estómago y prosiguió saliendo por su garganta hasta asomar por la boca de Nuria. Por otra parte, el vientre de Nuria se inflaba al recibir las embestidas del tentáculo vaginal. Las ventosas se pegaban a su clítoris y la hacían convulsionar entre orgasmos continuos. Según crecía el placer, la luz verdosa se intensificaba a la par que Nuria se elevaba en la fosa marina. A su alrededor los seres nadaban y emitían sonidos, mientras se enroscaban formando grotescas figuras sexuales.

Otros dos tentáculos salieron del pozo enroscándose alrededor de los pechos de Nuria y con un increíble dolor se incrustaron en las pequeñas aperturas de sus pezones. Horrorizada y excitada la muchacha soltaba burbujas de aire. 

De repente, los ojos de Nuria se tornaron negros y la joven comenzó a viajar a través de mundos y lejanas dimensiones, mientras una serie de viscosa sustancia negra brotaba de las ventosas de cada tentáculo. La cara de Nuria se veía manchada por estos jugos y estos mantenían el hinchazón en su vientre. Sus pechos incrementaban su tamaño y su ano, dilatado abría espacio a un retirado tentáculo, mientras la joven caía en el foso marino y los monstruosos lacayos recogían su inconsciente cuerpo. 

A la mañana siguiente, Nuria apareció desnuda en una playa, con una ligera membrana recubriendo su piel. La joven se despertó y fue atendida por los viandantes.

Durante los siguientes 3 meses, la joven comenzó a mostrar los síntomas de un embarazo, sin embargo este era acelerado e incluía acciones extrañas como engullir pescado crudo o esputos vaginales de un viscoso moco negro. Finalmente, en el 90 días exactamente después de la inundación, al caer la noche unas extrañas luces verdosas, iluminaron el cielo. El vientre de Nuria empezó a tener formas extrañas y como poseída la joven comenzó a seguir las luces hasta un apartado peñón de obsidiana negra que se alzaba frente al mar. 

Al llegar, el cielo tormentoso acompaño a la joven, con una brisa de viento que se llevó volando sus ropajes. En el centro del peñón, los monstruosos seres, cubiertos con túnicas negras recibieron a la joven, llevándola hasta un altar donde Nuria se posó, sintiendo en su vientre la fuerza de un ser deseando salir. Lentamente, unas garras asomaron de la vagina y se fueron arrastrando, mostrando a un monstruoso ser con un cuerpo viscoso y una cabeza pulpacea, cuyas extremidades presentaban un exoesqueleto crustáceo. Nuria, recostada gemía de placer mientras a su alrededor se formaba un charco del viscoso líquido. Una vez salido el ser del cuerpo de Nuria, este la tomó en la posición del misionero y la penetró con un pene vertebrado que comenzó a desgarrar la vagina de Nuria mientras esta gemía de placer. Con los tentáculos que recubrían su boca, comenzó a succionar los pezones de Nuria, extrayendo la sustancia negra que aquella noche divina había depositado. Habiendo succionado los pechos, la criatura saco su miembro de Nuria y con total frialdad la arrojó al mar, mientras, la recién madre cayó gimiendo aun de placer. Según se hundía en el mar, una criatura de gigantescas dimensiones la tomó entre sus manos y la engulló mientras los últimos gemidos de placer de Nuria se perdían en el océano.

Lejos de aquel lugar, en el santuario donde la fecundación hubo tenido lugar, en una de las ruinas apareció un grabado en el que se mostraba a Nuria desnuda, siendo alabada por los monstruosos seres marinos.

 

Thursday, April 30, 2020

Mi aventura por conseguir el contrato


Por Liebets00

tsver00@gmail.com


Amigos le voy a contar la historia que me sucedió en días pasados y que al final resulto muy gratificante para mí y me trajo muy buenos beneficios económicos. 

Como algunos saben tengo una compañía dedicada a la limpieza residencial y comercial, por motivos que no vienen al caso perdí un buen cliente, por lo que me di a la tarea de buscar nuevos clientes.

Me contactaron con un señor que necesitaba limpiar un departamento, que bueno al principio no lo vi como una buena opción, pero me comentaron que esta persona tiene un condominio donde renta departamentos y los tienen que limpiar una vez que los desocupan y si tardan mucho en rentarse igual una limpiada antes de entregarlo.

Por lo que acepte, como parte de iniciar un buen negocio empezar con un departamento. 
Programe a una persona en el día y la hora acordada, pero esta  persona tuvo un problema familiar por lo que salió de improviso no había quien la supliera viendo que podría venirse abajo un buen negocio decidí que yo personalmente atendería este servicio.

Pensando en que era un departamento que había terminado de rentarse decidí vestirme con ropa cómoda para trabajar. Una blusa blanca muy ligera un poco holgada, short de mezclilla (claro bien pegado) y zapatillas pensando en el glamur ante todo. 
Me lleve sandalias para estando allá hacer el cambio, llegue al lugar y hora señalada, pensé que alguna gente de vigilancia me iba acompañar para abrir la puerta y que trabajaría yo sola.

 Pero me indico que me registrara y pasara. Que el administrador estaba en el departamento.

Una vez que toque me abrió la puerta el señor con él había hecho la negociación. Se sorprendió el ver que yo personalmente iba a realizar la servicio. 

Le comente la situación y el hecho de no quedar mal en nuestro primer trabajo.

Al entrar observe a otros dos hombres al parecer amigos, socios o personas que iban a hacer algunos arreglos al departamento, la verdad es que no supe que hacían ahí.

Bueno.. la persona del trato. Un hombre de alrededor de 45 años alto, delgado, sin nada en particular que llamara la atención, otro de los amigos de aspecto similar pero el tercero era un hombre fuerte, rapado alto y con tatuajes hasta la cabeza con un aspecto que daba un poco de miedo. 

Empecé revisando el departamento para saber por dónde iniciar

El hombre al que había contactado de buena platica, mientras yo revisaba me hacia algunos comentarios sobre la opción de hacer sociedad con los demás departamentos en renta, mientras platicábamos me sentía incomoda, fue que volteé y me di cuenta de la penetrante mirada de los dos hombres, fue cuando caí en que seguía con mis altas zapatillas, y pues eso hace resaltar aún más mi culo con un short pegado eso y como ya muchos de ustedes saben el no usar ropa interior pues yo creo que los tenía un poco nerviosos jijiji!!

La verdad es que me sentí halagada por las miradas y eso hizo que se mis pezones se pusieran duros y por consiguiente se notaban a través de la blusa, aunque algo nerviosa por saberme sola en un departamento con tres hombres!!

Me puse a trabajar y me deje los tacones pensando en que cuando me cansara me los cambiaria  los tres hombres platicaban pero no alcanzaba escuchar sobre que. 
Al empezar a limpiar una ventana utilice una pequeña escalera de 2 peldaños  al ir subiendo sentí la mirada penetrante de los hombres tras de mí y escuche como uno de ellos emitía un silbido.  Otro de ellos un mmmhh¡¡ el tercero y que creo que fue el tatuando un ¡!que rico!!!.

Me puse algo nerviosa de manera que trastabille en la escalera con las consecuencias de echarme el agua encima mojando mi blusa y por lo tanto que mis pezones prácticamente quedaran expuestos!! Por lo delgada de la blusa, al apoyar el pie con los tacones se dobló un poco el tobillo sin ser nada de consecuencia.

Pero el hombre del trato, de un brinco ya estaba sosteniéndome y preguntado si estaba bien.

Le dije. Claro, solo fue el susto y el tobillo que duele pero nada de cuidado, me dice ven siéntate en el sillón yo te reviso he tomado algunos cursos de primeros auxilios yo le argumentaba que no era necesario que todo estaba bien pero el insistió y me llevo al sillón. 

Empezó a tocar mi tobillo y me dice no es nada de cuidado  solo el nervio que se estiro un poco pero con un poco de masaje queda como nuevo!! Empezó a darme un masaje empezando con el tobillo después sobre el talón los dedos del pie y empezó a subir por mi pantorrilla, para este momento yo empecé a sentir cosquillitas en mi conchita!! 
Ufff sentía que estaba subiendo mi temperatura, empecé a respirar más profundamente y fue cuando el segundo hombre se acercó por detrás y tomándome de los hombros me dice relájate estas muy tensa, debe ser por el susto y empezó con un masaje en mis hombros yo estaba entre nerviosa y caliente con los masajes. 

Me preocupaba el hecho que el tercer hombre el tatuado no hacía nada pero su mirada era penetrante y note que se sus manos estaban acariciando su paquete por encima del pantalón.
Por otro lado estaba sintiendo muy rico el que me masajearan tanto mis pies como mis hombros y cuello (cuando reacciones ya no tenía mis dos zapatillas y el masaje era sobre ambos pies) cuando el hombre del masaje en mis hombres empezó a bajar mi blusa me entraron unos segundos de cordura y molesta.

Les dije: Oigan que les pasa? 
Creo que me están confundiendo!! Pero el hombre del masaje en los hombres me sostuvo firmemente de ellos y me dijo con voz amenazante:
Siéntate puta que tú muy bien sabes lo que pasa!! Lo único que has estado haciendo es provocarnos y te vamos a dar tu merecido!! 

Entre en pánico, no intente hacer nada por miedo a recibir algún golpe. El hombre que más inseguridad me causaba era el tatuado y en eso entro en acción y detuvo a ambos diciéndoles:

Esperen cabrones!!! La señora Mary merece respeto. 
Por su forma de vestir y su forma de ser tan abierta no quiere decir que esté buscando hombres!

Volteo hacia mí y me dijo. 
Señora hermosa, aquí no vamos a hacer más de lo que usted quiera, si le estamos faltando al respeto. Le pedimos una disculpa y siga trabajando, por otro lado si cree que el satisfacer estos tres calientes hombres no le perjudica estamos dispuestos a hacerla feliz.

El hombre del contrato intervino y me dijo: Mire Mary. Antes que nada no quiero causar ningún mal entendido entre nosotros y menos de negocios, así que usted decide. Sinceramente su  cuerpo y tu forma de vestir calientan a cualquier hombre. 

No sé cómo tu esposo te permite andar sola en la calle!! 
Además de bella, eres una mujer que transpira sensualidad por todos los poros de tu cuerpo.
Me sentí halagada y un poco más tranquila, además que con toda la situación sentía que mi short estaba completamente mojado!! No les di un sí como respuesta. 

Pero me acomode la blusa y  seguí sentada. El hombre del masaje en mis hombros y que no había dicho nada pero volvió a colocar sus manos en mis hombros yo ya no hice ningún intento por retirarme creo que entendieron la señal porque también me siguieron masajeando mis pies, el hombre tatuando de los tres él era el más fuerte y alto y me dijo para un mejor masaje sugiero que se recueste en el sofá señora bonita y se relájese. Yo obedecí me recosté boca  abajo. 
Con el sentí la diferencia entre las manos las de él eran más grandes  y de alguna forma más rudas esto me éxcito de sobremanera lo que hice fue aflojar mi cuerpo y cerrar los ojos reaccione cuando levanto un poco mi cabeza para sacar mi blusa, aproveche para soltar un leve gemido y levantar mis nalgas esto lo aprovecho para en un rápido movimiento desabrochar mi short y lentamente y recorriendo mis muslos y piernas retirarlo.

El hombre callado exclamo. Yo sabía que no traía ropa interior!! 

El tatuado se colocó en cuclillas sobre el sofá  y por encima de mí me pidió estirar mis brazos sobe mi cabeza y empezó a recorrer con sus  ásperas manos desde los dedos de mis manos pasando por mi cabeza, cuello, espalda hasta llegar a mis nalgas. 

Ahí se detuvo un momento y solo rozo mi culito e intento meter un dedo en mi vagina la cual ya escurría gran cantidad de fluido!! Solo lo intento la toco y continúo bajando hasta mis pies. 
Repitió este masaje cuando iba hacia arriba sentí que algo duro y grande tocaba mi cuerpo pensé que alguno de los otros dos hombres quería hacer alguna locura. Pero ellos estaban expectantes a un lado, eso si ya con sus vergas de fuera. 

Voltee hacia abajo y no vi más que una enorme carpa en su pantalón pensé tendrá un pene tan grande!!!
Siguió por algunos minutos con el masaje y yo perdí todo recato empecé a gemir y decir que rico, que rico. no pares!!

Cuando abrí los ojos tenía enfrente una verga muy cabezona pero después de la cabeza algo delgada y de un largo normal. 

Era el hombre más callado que se la pajeaba me tomo de la cabeza y abrí mi boca engullendo todo lo que pude ya que por la cabeza que tenía no cabía mucho en mi boca.

El tatuado se bajó del sillón y ocupo su lugar el hombre del contrato ya completamente desnudo. Continuo con el masaje pero en cuestión de segundos ya tenía su verga dentro de mi vagina todos los jugos que ya habían salido de mi vagina ayudaron a que limpiamente entrara esa verga y empezó con estocadas profundas que me hacían sacarme la verga de la boca para poder emitir gritos de placer.
Pero a pesar de lo que estaba gozando seguía a la expectativa de ver lo que traía el tatuado.
Les pedí un poco de tiempo con la intención de observar la verga que me faltaba, el hombre del contrato se bajó y yo me senté en el sillón busque al tatuado con la mirada y fue cuando quede sin habla lo vi impresionante desnudo con un cuerpo bien marcado su piel morena pero al llegar a su entrepierna!! Una enorme verga como de caballo! Negra muuuy larga, ancha y con una enorme cabeza!! Nunca había visto algo igual!!

El hombre del contrato empezó a reírse y me dijo señora Mary ya estamos aquí y creo que nos tiene que atender a los tres eeehhh!!

Él tenía una verga muy ancha pero de largo normal no soy buena con las medidas pero para mi era normal  decir la podía agarrar con una mano y solo su cabeza quedaba fuera, se recostó sobe el piso me dio la mano me levante del sofá le di la espalda tome su verga con la mano y me fui sentando lentamente sobre ella, primero fueron sentones lentos tratando de sacar toda su verga de mi vagina, pero al momento que el tatuando se acercó y vi esa enorme verga me di un sentón y deje que el hiciera todo el trabajo, yo me enfoque en esa enorme verga, la tome con ambas manos y aun así quedaba al menos una cuarta fuera intente metérmela en la boca pero me fue imposible esa enorme cabeza no cabía en mi boquita, por lo que solo opte por recorrerla con mi lengua a todo el largo y ancho.
Estaba deliciosa llena de venas y una enorme cabeza, el callado no perdió tiempo y se dedico a mamar mis pezones me daba unos chupetones que los sentía súper hinchados y el no paraba de mamar!! El del contrato estaba en lo suyo con movimiento fuertes y con gran ritmo!! Yo sentía que ya había mojado hasta la alfombra de tatos jugos que emanaban de mi pucha!!
Mientras todo pasaba no crean que estaba callada entre gritos y palabras como así cabrones!! Cójanme!!Denme verga!! Y ellos no se quedaban atrás con así putita comete toda la verga decía el del contrato, o un ahhhh que rico chupas muñeca me gritaba el tatuado el callado me decía que pezones tan ricos nunca había comido unos como estos mmmm!!
Esta posición parecía digna de una película XXX!!
Jamás me había imaginado que iba a estar cogiendo con tres hombres al mismo tiempo!!
Me había fijado el objetivo de meterme esa enorme verga así que pedí un cambio de posiciones, me coloque de perrito y tomando al tatuado de la verga lo guie hasta mi cuevita!! La gran cantidad de jugos hizo que en dos intentos me comiera toda esa enorme verga!!
Pegue un grito que yo creo que se escucho hasta la caseta de vigilancia!! 

El del contrato le decía al tatuado. Ya vez!! decías que no había quien te aguantara esa verga y la señora Mary ya se la comió!!
Empezamos con un rico mete y saca donde el sacaba la mitad de su verga y yo echaba el culo hacia atrás para que encontrarlo, el del contrato no perdió tiempo y me acerco su verga a mi boca y cada vez que yo habría la boca por una embestida del tatuado me la metía toda por la boca!!
Él fue el primero en terminar me lleno de su rica leche en boca, senos, cara, cabello!! Termine dejándole la verga limpiecita!!
Fue cuando vino mi prueba de fuego!!
El tatuado se acostó y me dijo muy bien señora Mary ahora si quiero ver que tan rico cabalga, sentí un poco de temor para mi creo que es mucho mas profunda una cogida cuando me monto así que la tome con mis manos y lentamente me fui sentando en ella uufff ¡! Es indescriptible la sensación sentía que me partía y se lo grite!
Cabron me partes me llenas toda ahhh así así!!
Esta enorme!! No me cabe ahhh ya ya ya entro toda!! 
Deja que se amolde, espérame tantito ahhh!!! 

sentí riquísimo cuando ese enorme trozo de carne entro hasta lo mas profundo de mi ser!!
Pero vendría lo peor se me había olvidado el callado el cual no se había venido así que cuando sentí que me empezó a hacer presión sobre mi espalda para que me pegara al tatuado presentí sus negras intenciones le dije que solo me lo hiciera con cuidado así que me clave la enorme verga del tatuado tome aire y me incline y afloje lo mas que pude mi cuerpo para que  pudiera ir entrando la cabeza de la verga del callado por mi culo!!

Ahhggrr..!!! grite cuando esa verga empezó a desgarrar mis pliegues anales una vez que estuvo adentro nos costó un poco de trabajo acoplarnos ya que la enorme verga del tatuado hasta el fondo de mi vagina, además que él es muy grande yo chaparrita pero una vez que lo logramos fue sensacional!!
Gritaba así cabrones cójanme!!  No paren no paren!! Yo gritaba bufaba, estaba sudando a mares ya había perdido la cantidad de orgasmos que había tenido!!
De repente el callado empezó a gritar me vengo me vengo!! Y descargo toda su leche caliente adentro de mi colita mmmm sentí riquísimo ya que ayudo a bajar el ardor que sentía!!
El callado se salió de mi y aunque había sido riquísimo fue un alivio ya que ahora si podía gozar solita de la enorme verga del tatuado.
Me recostó boca arriba me tomo de los tobillos abrió completamente mis piernas y aaaahhh clavo esa enorme verga en mi conchita!! Nos mirábamos a los ojos yo solo gemía el empezó a decirme cosas al oído como:
Señora bonita que rica esta, es un honor estarme la cogiendo!! Jamás pensé tener a una mujer como usted en esta situación!
Me sentí alagada y le di un beso!!
Empezó un mete saca muy rápido el cual me hizo al menos tener 4 orgasmos mas hasta sentí como su leche inundaba por completo mi ya muy irritada conchita!!
Gritamos nos dijimos muchas cosas que no recuerdo ahora, pero fue increíble la forma que terminamos!!
Cuando el tatuado saco por completo su verga salían como fuente de mi conchita mis jugos mezclados con su leche!! 
Nos tomamos unos minutos de descanso el cual aproveche para decirles que no lo tomaran a mal que una cosa llevo a la otra etc etc pero que yo no era para nada una mujer que me gustaba revolcarme con el primero que pase, el hombre del contrato hablo por los tres.
Me dijo que lo entendía, que la disculpa me la ofrecían ellos a mí por todo lo ocurrido pero que se habían salido las cosas de control y que al final todo había resultado muy rico y que pues lo había pasado había pasado y asunto olvidado.
Solo pensé: como a ustedes no les metieron tres vergas jajaja!! Y vaya que al menos una que verga!!!
Nos vestimos, me dijeron que se retiraban sobre la mesa me dejaron el contrato firmado por un año a sus departamentos y con un costo mas alto del que habíamos pactado!!.
Yo termine como pude con la limpieza del departamento, ya sabrán que lo que más trabajo me costó limpiar fue el sofá y la alfombra!!.

Sunday, April 26, 2020

MUY PRONTO: Catálogo de Encuentros Magazine


MI EXPERIENCIA CON 3 ALBAÑILES




Por Erika Saraí de Laguna <rayomcstone64@hotmail.com>

Ese sábado me atreví a salir a trotar en un circuito que corre alrededor de un campo de golf. Es una colonia fifí o de lujo. En esta primavera, ya hace mucho calor, por lo que temprano es bueno para poder salir a realizar ejercicio. En un pequeño short ajustado y playera de correr pegada a mi cuerpo era evidente que llamaría la atención. En una pequeña maleta de ciclista llevaba algo que pensaba usar, tenía cierta corazonada. De lado se vería mi respingón trasero, de frente se vería una silueta más a lo femenino que a lo masculino. Las piernotas largas y torneadas, lisas y de mujerón llamarían la atención. En si toda yo, estaba muy travesti. Solo el no llevar peluca, si no uff....cuadro completo, pero la llevaba en mi maletita. Trataría de caminar y trotar moviendo y girando mis pompas. Había ubicado una casa en construcción de lujo. El otro día que caminaba note como me devoraban con la vista los albañiles. Otros días pase , pero no tuve suerte. Ese sábado sería un festín, mi intuición de zorra buscona no se equivocaría . Cuando pasaba caminando, contoneándome, fingí que me tropezaba para que se animara el joven y un viejo que ya estaban en la entrada de la casa. De inmediato el viejo se acercó y me tomo sin más por mi cinturita travesti....te pasa algo...yo me apoye en su pecho y puse mi cara más cachonda que podía y casi gemiii....siiii me ayudassss. El viejo grito: Juannnn, Pedroooo, el joven y otro cuate maduro que salió de la casa llegaron casi volando. Yo mañosa casi me recostaba, Sin ponerse de acuerdo de palabra, solo con su ardiente mirada, los tres me cargaron y me metieron a la casa los 3 albañiles. Yo sabía lo que pasaría, las veces anteriores que había pasado había notado y sentido el aliento caliente de esos hombres rudos, sobre todo el viejo que se llama Luis con ojos de lujuria en una ocasión hasta me guiño un ojo. Los tres me levantaron en vilo, aunque era mucho más alta que ellos, su fuerza física por su trabajo se notó de inmediato. El viejo Luis (como de 60) era el que me sostenía casi con lo cual sus manos daban a los muslos lo que aprovechaba para apretar y a la vez acariciar y con su mirada me decía que esperaba la mínima señal para saltar sobre su presa. Juan era el joven (como de 20 años)y este me llevaba de mi torso lo cual aproveche para posar mis manos en sus tremendos bíceps y hacer evidente que lo acariciaba. Pedro el maduro (47 años, me dijo tenía) me llevaba de las piernas y el sí más descarado me sobaba dizque donde decía me dolía: ayayay me duele toda la pierna, mañosa casi gemí. Se metieron bien adentro de la casa, incluso me subieron a la planta alta, en uno de los cuartos del fondo habían improvisado una especie de cama en donde imagino se quedaba uno de ellos velando (así era, porque en una segunda ocasión me quede ahí buena parte de una tarde-noche, pero esa es otra historia). En el trayecto yo no dejaba de amasar y acariciar con cierto descaro los fuertes músculos del joven veinteañero Juan y con una mirada de putona buscona asentir con gemiditos los avances de los otros dos viejos. Me pusieron en la cama, yo fui a por todo y me voltee para hacer muy evidente como paraba el culo respingón y voltearme y decirles: me duele en el muslo y me llega hasta aquí…señalanado una de mis nalgas para lo cual me subí un poco el short para dejar buena parte de la blanca y reluciente piel, me había puesto un poco de aceite antes de salir para que brillara aún más la limpia piel. El viejo Luis le grito casi como perro en brama a Pedro…traite el peyote…el otro casi vuela dentro del mismo cuarto traer un pomito de una crema que yo también conocía…muchos deportistas lo usamos en México…los venden en las tiendas naturistas. El viejo Luis tomo una buena cantidad de la crema y sin más que se pone a masajear mi piernas desde la pantorilla hasta el muslo y meter incluso su tosca mano. Pedro que era también bien cabresto…sin más me quitos los tenis y las medias, mientras Juan con ojos como de plato vio como yo casi en un susurro…dije: esperennnn, casi poniéndome en cuatro semiinclinada, me baje el short hasta medio muslo y en automático Luis y Pedro lo terminaron de sacar, extasiados ante lo que vieron…traiiii una tanga de mujer (me había puesto un tanga moradito de tonos), los tres casi en un himno erótico musitaron: hummm mamitaaaa quieres guerra.,,,verdad? Yo en un mohín…solo me recosté y guiñando un ojo me acomode para que continuaran y ya en un pleno descare sacar del short una bolsita de plástico que traía como 6 condones y volver a gemir: siiiii, se puede papisss? y abriendo el cierre de la maletita en un rápido movimiento sacar la peluca y ponérmela con destreza
Ufff, ellos esperaban el grito de guerra…casi gritan los tres: clarooo que si putita, vas a salir de aquí bien arregladaaa . Uno de ellos extasiado musito en un susurro caliente: gauauua que cambio...eres un viejorrón, mejor que muchas mujeres y que me mete una sonora nalgada.
Entonces Luis ordeno, los trae bien amaestrados a los otros dos, los otros como buenos chairos ante su dios AMLO obedecieron la orden: Tu Juan…sácate tu cosa y muéstrale a la reina de que estas hecho y tu Pedro ayúdame….aquí instó al otro a imitarlo…cada uno tomo una pierna y se dedicaron a embadurnarme de crema, la cual es caliente y con el ya inminente calor de este infernal verano encenderme más…masajeaban y masajeaban hasta la nalga con lo cual aprovechaban para meter uno de sus dedos en la ranura, con lo cual el calor y picazón ahí ya era terrible….uffff podían aventar un cerillo y se quemaba ese cuarto, mientras yo de plano con el rostro revirado ya le hacia una buena felación al joven que realmente tenía un considerable tamaño y grosor, no me cabía por completo por lo cual alternaba con mi manita para darle su debido chaqueteo…en un momento Pedro se colocó al otro lado, no sin antes poner la radio para que se escuchara música por si los gemidos se llegaban a escuchar en la calle, lo cual no afectaba ya que era temprano y circula poca gente caminando, más bien uno que otro auto. Empece a alternar la felación a Juan y Pedro, mis labios y mis manos empezaron a trabajar en una sinfonía acompasada de movimientos y succiones que tenían a los dos en una erección igual de fuerte que sus trabajados cuerpos a pesar de sus notorias panzitas, evidente resultado de su seguro exceso con el refresco o las cervezas. Mientras tanto Luis ya estaba acostado también , sintiendo que estaba desnudo y me tallaba un buen trozo de carne sin hueso por el resbaladizo canal de mis montañas de voluminosa carne. Fue un agradable rato de magreo y cachondez….clarito escuche como 3 canciones y anuncios, solo especie de sollozos y gemideras se escuchaban, en un momento pensé que los dos beneficiados con mi boquita y manitas se derramarían, pero mostraron buen control y conocimiento…se ve que son buenos los cabrestos para esto de la cojedera. Vi como Pedro le aventaba un condón a Luis, el ruidito que se hace al abrir el condón, fue música para mis oídos.. Solo palpe con mi manita, para verificar que el viejo lo tuviera bien puesto…me acomodo de perrito a la orilla del camastro y poco a poco me fui dando su virilidad dura , larga y ancha, ayyyyy despacittooo, despaciiooo…esperraaa deja que me amolde….el canijo sabía lo que hacía porque con un escupitajo acabo por doblegarme dejándomela ir toda y dejarla quieta, de a poco empezó el bombeo acompasándolo con las batideras de mis manos en las otras virilidades. El choque de pieles era fuerte…aguantaba el fuerte embiste del viejo…me bombeo riquísimo como dos canciones…se salió aventando el condón, mascullando…esta riquísima la putita…aprieta bien chido…es quintito…se fue para el lado de Pedro….y mostrando solidaridad le dijo…tu turno, hazlo como quieras… Pedro babeando, se sentó en la cama y me jalo para que me acomodara de tal manera que lo montara de espaldas a él…así lo hice…para lo cual me quite la playera que estaba super sudada…así ya estaba yo de plano encuerada, me lo acomode y le empecé a menear y batir mi nalgatorio y con las dos manos se las jalaba a los otros…Luis se acomodó para que se la pudiera succionar …así Juan se quedó como espectados pero ayudaba en los acomodos por si nos salíamos de sincronía…otro buen jale así…fácil esta vez fueron 3 canciones….después Pedro en casi un ahogo…tu parte Juanitooo Juan me acomodo en la cama para ponerse mis piernas en sus hombros, los otros dos me dieron descanso…ya que sabían que el joven era el más dotado, este sabiendo que estaba ya super dilatada me puso en un trajín de dios guarde la hora…su fortaleza física se notó, hasta se levantaba el camastro con la fuerza del embiste…una tras otra recibí su empalamiento…yo ya estaba en un sudar , resoplar y gemir como perra en brama…los otros dejaron que me diera, sin más se zafo, me volvió a poner a la orilla de la cama , pero ahora de pie…es alto y así por atrás me siguió dando hasta en un grito derramarse, al voltear vi su cara de gozo infinito. Se fue hacia una silla y empezó a tomar de su botella de plástico agua…totalmente feliz. Pedro tomo la iniciativa y me coloco de ladito en la cama cuan larga soy y poniéndose un condón nuevo me empezó a serruchar de pie…fuerte, acompasado…una vez más el choque de pieles se notaba, logro el triunfo anotándose un gran gol….ufff…duraba bastante…su aguante era notorio…nada de precoces…seguros de lo que hacía…eran tres verdaderos machos alfa activos sabedores, seguramente hacían felices a sus
mujeres y a otras y otros. Y ya estaba desmadejada, casi un guiñapo, realmente me habían dado mucho y ya solo gemía quedito , pero no dejaba de moverme junto a sus movimientos y de parar lo más que podía mis nalgas. Luis, puso unos almohadones en medio del camastro y casi en vilo me puso acostada con la pompa hacia el techo, con lo cual, dijo; miren muchachos como esta su gran ojete…el muy ufano tomo una foto con el celular (esa foto la tengo, luego la puedo compartir por msm)…metió su dedo con la crema con lo cual sentí alivio y me penetro…increíble que un hombre de su edad tuviera tal fuerza….después supe que este canijo se cuida mucho, nunca ha bebido alcohol en exceso y sabe comer…con su trabajo pues es el resultado. Que diferencia con otros cuates de 30 y 40 que tristemente ya no paraguas, ni con la pastillita azul la arman, si es malo comer en exceso y la bebida. Me dio bien y bonito, en un momento me jalo de ladito y así en forma de cucharita sentó como se quitó el preservativo y me aventó su liquido caliente por todas las nalgas….ufff los 3 habían logrado…fácil como dos horas estuvimos…ahí, sin más palabras que ponerse de acuerdo con miradas y gestos. Al salir, Luis sobando mis nalgas, dándome de nalgaditas…cualquier día te espero yo solo, a las seis de la tarde ya está vacío, solo yo, en un papelito me paso su celular…anda…vete perrita, haz ejercicio para que me cuides bien ese culote que es mío y esas piernotas de mujerón que cargas…yo melosa.. conteste siii papiii, te aviso


Friday, February 21, 2020

AVISO IMPORTANTE



SE SUSPENDE LA REVISTA ENCUENTROS EN FORMATO 'PDF'




La revista ENCUENTROS en formato ‘PDF’ ya no será publicada por falta de relatos. Es decir, nadie nos envía sus historias eróticas para ser publicadas en la revista.


Cuando nos llegue alguna historia, la publicaremos solamente en el blog. Lamentamos mucho que esto haya ocurrido.


Si usted es escritor erótico, mándenos sus historias a: encuentros.relatoseros@gmail.com.


En el blog no podemos colocar fotos de sexo explícitas. Sea creativo y sugestivo en sus gráficas.


Sin embargo, la pagina de CLASIFICADOS sigue vigente. Si usted desea poner un clasificado gratis, visite nuestro blog: https://encuentros-citaslgbt.blogspot.com/ para que nos envíe su clasificado a: encuentros.citaslgbt@gmail.com


Muchas Gracias

La Redacción


Cogiendo con mi madre



Para no mas rodeos me dijo ven vamos a ponernos bellas como tu quieres ser


Llego el domingo yo estaba medio nervioso en mi cuarto cuando mi madre me llamo, estabamos solos pues mi padrastro había salido, fui a su cuarto ella estaba en pijama entre me dijo siéntate, me pregunto si me gustaba ser mujer, que Juan se lo había dicho todo, le respondí que si, que eso era lo que quería ser. Para no mas rodeos me dijo ven vamos a ponernos bellas como tu quieres ser. Nos colocamos unas blusas rosadas que solo cubría mi silicona y sus senos dejando nuestro abdomen al aire, me pegue mi pene al perine con adhesivo bien pegado que me dolía y mis testículos aprecian una vagina hinchada con ganas de ser penetrada, una tanguita color carne que se metía en mi raja del culo y hacia ver mas grande mi nueva vagina, unas medias panti blancas hasta el muslo de triangulitos, un pantalón blanco bien pegadito a la cadera que daba mas redondez a mis nalgas y mi nueva vagina se veía mas provocativa y unas zapatillas cerradas color blanco de tacón de 15cm que me hacían caminar en la punta de los dedos y hacían mas grandes mis nalgas y mis piernas mas torneadas y duras, nos maquillamos y salimos a la cocina a preparar algo de beber, platicaba con mi madre cuando llego mi padre y sus dos hermanos, se veían bien guapos, mi madre me presento y dijo que era su hermana morocha de verdad somos bien parecidas aunque sus caderas son mas anchas y sus senos mas grandes, estabamos para que nos comieran.
Mi padrastro se sentó con mi madre y sus hermanos se me sentaron uno a cada lado y colocaron sus manos en mis piernas, ya sentía mi culo húmedo, mi madre les pregunto que si le gustaba su hermana ellos respondieron que si, ella dijo bueno que esperan ella quiere acción, pero de la buena, me pare y mi padre se acerco y me dio tremendo beso como siempre mientras sus hermanos tocaban mis nalgas y entrepierna yo estaba a reventar, mi madre se acerco y empezó a sobar mis tetas y me decía que puta te ves, te voy a enseñar a ser una buena hembra y eso es lo que yo quiero, de ahora en adelante vas a ser mi hermana, mi hermana la puta caliente, mi padrastro me bajo el pantalón el cual me quite y me dijo déjate los zapatos puestos mi madre hizo lo mismo y se acostó en el sofá bien abierta y me dijo chupa mi vagina, era mi primera ves y mi padrastro ahora chupaba mi culo y mi madre chupaba los penes de José y Jesús, de repente sentí crema en mi culo y después el enorme pene de mi padre entrando poco a poco, mi culo estaba bien cerrado ya que no me metí nada en el, después de entrar la cabeza lo demás se va sólito hasta en fondo hasta que encuentra su tope hay empieza ese mete y saca que te vuelve loca, mi padrastro me daba por el culo mientras yo seguía mamando la vagina de mi madre con alguna dificultad por el movimiento, es indescriptible es entrar y salir de esa masa de carne en tu culo que hasta puedes ver como caen gotas de semen de tu pene, se siente rico ese roce dentro de tus entrañas, mi padrastro se salió de mi culo y se quito un condón que yo no había visto cuando se lo puso, me dijo que era para no contaminar a mi madre, mi madre se puso en cuatro patas, yo boca arriba debajo de ella haciendo como una T para seguir mamando su vagina húmeda y calientica, mi padrastro se lo metió por la vagina y se la trago toda, ella mamaba a Jesús y yo mamaba su vagina y acariciaba las bolas de mi padrastro mientras José subía mis piernas hasta sus hombros y me lo metía por el culo de un solo viaje hasta que sus bolas pegaron en mis nalgas, que rico y con que fuerza me daba hasta que acabe en mi abdomen, mi madre dejo de mamar a Jesús y se comió mi leche, hay estuvimos como 10 minutos para luego José se salió de mi culo y mi padrastro de la vagina de mi madre, José se acostó en el piso y mi madre lo cabalgo se metió todo a pesar de ser mas gruesa se lo trago de un solo golpe, mi padrastro se puso detrás y vi cuando se lo empezó a meter por el culo, se veía bien llena a reventar, decía métemelo hasta el fondo quiero que me revienten, que mi hermana vea como se comen dos pijas a la ves, yo me acosté de lado y le sugerí a Jesús que me subiera una pierna y me lo metiera así, me subió la izquierda y me lo metió de nuevo(esa posición me la recomendó un lector de marqueze) y me lo metió hasta el fondo así yo podía disfrutar de mi pija y ver a mi madre tragarse 2 a la ves, estuvimos
así hasta que acabamos todos, que gritos de placer, sobre todos lo de mi madre, ellos sacaron sus pijas y nosotras las limpiamos y las exprimimos, hablamos un rato y mi madre sugirió que comiéramos y que nos diéramos una ducha las dos juntas y nos pusiéramos sexy para la tarde por que falta mas acción 
atte
Tsver00


Mi primera vez, el chico de la papelería



Por Sally


Yo era un chico, mi madre tenía una boutique en el centro de la ciudad, así que tenía fácil acceso a la ropa de última moda de jovencita, cuando salía de la escuela me iba al negocio de mi madre a ayudarle a
atender, a veces en la tarde me dejaba sola ahí mientras ella tenía que salir, yo aprovechaba para cerrar con llave y medirme algunos vestidos y minifaldas, y aunque varias veces estuvo a punto de sorprenderme y descubrir mi secreto, yo no dejaba de hacerlo.

Un día llegué a la tienda y mi madre me dijo que debíamos cerrar ese día, puesto que teníamos que salir de la ciudad, yo le dije que mejor ella fuera sola y yo me quedaría etiquetando la mercancía que acababa de llegar,
a ella le pareció buena idea y se retiró de buena gana, satisfecha de tener un hij@ tan trabajador y considerado.
Cuando se fue yo estaba de verdad disfrutando la tarde, me medí unos vestidos primero, después unas minifaldas, todo estaba estupendo.
Usaba sandalias y zapatos de tacón alto, etc. De pronto de una de las cajas salieron unos shorts de mezclilla, muy cortitos y ajustados, estaban divinos, me puse una pantiblousa de tirantitos, y me dispuse a probarme todos
los modelos de shorts, venían en varios colores, lisos y estampados, estaban
fabulosos, me probé varios, hasta que me puse unos blancos, completamente lisos,
y sin bolsas, estaban hermosos, y me hacían ver muy sexy, la verdad me quedaba
muy bien, sin duda las pastillas de estrógeno que había "tomado prestadas" de
casa de tía estaban haciendo efecto, ya que las pompis se me veían redonditas y
las caderas se me habían ensanchado un poco.
Me encantaba como me veía con esos shorts, me veía
detenidamente en el espejo, admirada de la figura que me formaba la prenda,
adrede, me los subí lo más que pude, casi dejando al descubierto media pompi, me
veía divina. Supe que tenía que hacer algo, así que fui por la cámara. Estaba
extasiada tomándome fotos cuando escuche un ruido afuera de la tienda, alguien
tocaba la puerta, estaban todas la luces apagadas y las puertas cerradas, por lo
que solo estiré la cabeza por encima de un biombo que cubría la entrada a la
bodega pero no pude ver a nadie, así que decidí salir de detrás del biombo, y
ver más de cerca, escondiéndome detrás de unos mostradores de ropa, me dirigí
hacia la entrada del lado del centro comercial de donde pensé que venía el
ruido, me estiré por encima de unos ganchos de ropa, pero no vi a nadie en la
puerta, así que di la vuelta para regresar a la bodega; pero al dar la vuelta, a
unos pasos de la puerta, dentro de la tienda, estaba el mandadero de la
papelería, viéndome.
El muchacho de la papelería había venido a dejar unos
panfletos publicitarios impresos, y entro por la puerta de atrás, seguramente,
yo por la emoción de ver a mi madre irse, olvidé cerrar la puerta que da al
estacionamiento y conectar la alarma.
Yo me quedé helada, nunca nadie antes me había visto vestida,
y menos quería que alguien me viera vestida con aquel minishort ajustado, que
vergüenza sentía, él me había visto en todo momento, me había parado de
puntitas, había caminado vestida así y con aquellas sandalias tan femeninas todo
frente a él, lo peor de todo, me había agachado delante de él dándole la
espalda, lo que debió haberle dado una excelente perspectiva de mi redondo
traserito, casi al descubierto por aquellos extremadamente cortos shorts que
inclusive yo me había esforzado por subir hasta dejar al descubierto media
pompi.
Yo estaba petrificada, abrí la boca pero no salió de ella
ningún sonido coherente, solo unos balbuceos y otros sonidos raros, el muchacho
también estaba atónito, cuando me vio me reconoció, ya lo había visto yo varias
veces, puesto que la papelería estaba doblando la esquina del centro comercial,
aparte que seguido iba a la tienda a dejar papelería.

traigo los panfletos que encargó tu mamá – por fin se
atrevió a decir el –
Si gracias – contesté yo, con una sonrisa fingida;
mientras tomaba los panfletos y los guardaba –
Me tiene que poner aquí su firma, y el nombre de la
persona que recibe – me explicó alargándome una tabla con un recibo –

Tome la tabla y la pluma, no sabía qué hacer, si firmar con
mi nombre o inventar un nombre falso, estaba muy confundida y asustada, así que
usé el nombre de la muchacha que contrató mi madre para que atienda los fines de
semana. "María Laura Peña", firmé. El chico me miró, sonrió divertido, dio media
vuelta y se fue de la tienda.
Yo sentía que el cielo se me caía encima, mi madre nunca me
perdonaría eso, no sabía ni que hacer, me fui a la bodega, me quité la peluca y
me desmaquillé, estaba apenadísima, lloraba de vergüenza y de coraje por ser tan
estúpida de no cerciorarme de haber cerrado la puerta de la tienda; me puse mi
ropa normal de niño, y traté de desempacar las cosas, pero estaba demasiado
nerviosa. Pensaba que el mandadero iría con mi madre y le contaría que había
visto a su hijo vestido de mujercita. También pensaba que en ese momento toda la
papelería sabría que el hijo de la señora de la boutique era jotito, y se
estarían riendo a carcajadas de mí; quería que me tragara la tierra, todo mi
mundo se me venía encima; me fui a mi casa y me tumbe en mi cama, me sentía
perdida.
Ya tarde en la noche, llego mi madre a casa, yo no quise
bajar a recibirla, como siempre lo hacía; me quede tumbada en la cama. Mi madre
entro en la casa y subió a mi cuarto y al verme como estaba pensó que estaba
enfermo, le explique que solo me sentía algo cansado, y le extrañó que no bajara
ni siquiera a cenar.
Los siguientes días fueron algo extraños, yo no quería ir a
la boutique, pero sabía que mi madre necesitaría de mi ayuda con lo de la nueva
colección, así que no pude excusarme. Cuando estaba en la boutique solo escogía
actividades que tuviera que hacer encerrado en la bodega, como etiquetar la
mercancía y seleccionarla y acomodarla. En cualquier momento esperaba ver al
mandadero entrar en la tienda y contarle todo a mi madre, pero pasaron los días
y no fue así; las pocas veces que tuve que salir de la tienda, lo hacía casi de
incógnito, usaba lentes oscuros y gorra de beisbolista, sentía que todos me
miraban; un día mi madre se le terminaron las notas de remisión y me ordenó que
fuera a la papelería por más, me rehusé rotundamente, cosa que le extrañó puesto
que siempre usaba cualquier pretexto para salir de la tienda y perderme un rato
paseando en el centro, así que mi madre telefoneó a la papelería y ordenó que le
llevaran las notas, al poco rato llegó el mandadero. Desde dentro de la bodega,
me estiraba por encima del biombo tratando de ver y escuchar lo que hablaran,
entró a la tienda y se dirigió a mi madre, le entregó las notas, y comenzó a
hacerle comentarios, le preguntó que si estaba sola, y mi madre le contestó que
no, que adentro en la bodega estaba yo trabajando, él le dijo que me hacía
tiempo que no me veía que pensaba que estaba fuera de la ciudad, siguieron
platicando un poco, el mandadero se despidió de mi madre y se fue sin decirle
nada de lo que había visto. Yo seguía esperando lo peor, pero pasaron los días y
nada ocurrió.
Tiempo después una tarde que salí de la escuela me dirigí a
la tienda, me baje del bus y rodeé todo el centro comercial, evitando pasar por
enfrente de la papelería, pero al dar la vuelta una esquina, me topé de frente
con el mandadero, él no me había visto, y traté en vano de esconderme, pero el
al levantar la vista me vio, yo me hice la desentendida viendo un aparador, pero
él se me acercó.

Hola me llamo Pedro, ¿tu cómo te llamas? – preguntó.

Yo me moría de vergüenza, me di la vuelta y me alejé, pero el
me siguió.

¿Por qué no me quieres hablar? – preguntó – hola ¿Qué te
pasa?, Regresa.

Seguía detrás de mí, me dieron ganas de correr, pero no
quería hacer una escena, de pronto hizo algo que nunca esperé.

¡María Laura ven! – gritó –

Varias personas que pasaban por ahí voltearon al escuchar el
grito de Pedro, yo me detuve en seco, y lo deje que me alcanzara.

¡Cállate por favor!, lo que viste el otro día no era mas
que un juego, te agradezco que no le hallas dicho a mi madre nada de lo que
viste, pero por favor no lo vuelvas a mencionar – le dije –
¿pero qué te pasa?, a mí no me molestó verte así, al
contrario, te veías muy bien – me dijo –

Yo me sentí halagada, y hasta cierto punto me gustó que me
dijera eso, lo vi a la cara y me di cuenta de que estaba sonriendo.

gracias, pero no lo volveré a hacer, era un juego
estúpido – le dije avergonzada –
no me digas eso, esperaba que algún día me invitaras a
verte a la tienda porque me gustaste mucho María Laura – contestó mientras
reía –
como broma es muy pesada, te juro que todo es un mal
entendido – le contesté –
Mira yo no le dije anda a tu mama, ni a nadie, y creo que
me debes una – me dijo –
Pues si te debo una, gracias – dije dudosa –
Bueno, como ves si en pago a mi discreción, mañana en la
mediodía que no esté tu mama, me invitas a la tienda y te vistes para mí –
me propuso –
¿estás loco?, ¡claro que no! – dije enfáticamente –
bueno, entonces tendré que decirle a tu mamá todo lo que
vi – dijo mientras daba media vuelta y se dirigía directamente a la tienda
donde se encontraba mi madre –

Me dio terror, corrí detrás de él, lo jalé de la camiseta y
lo arrastre hasta la esquina mientras el reía divertido, y gritaba lo que
planeaba decirle a mi madre.

Señora, vi a su hijo vestido con la ropa de niña que
vende usted, maquillada como una teibolera y con peluca, jajaja – reía y
vociferaba –

Yo me lance encima de él y le tapé la boca, mientras el reía.

Ya cállate por favor, está bien, haré lo que me pides
pero no sé si pueda exactamente mañana, a veces mi mama no me deja sola – le
dije –
Está bien, pero estaré al pendiente a que tu mamá se
valla, y cuando lo haga iré a la tienda a verte vestida – contestó resuelto
Me tomó de la cintura me dio vuelta quedando yo de espalda a
el y me palmeó una pompa, yo me horroricé, volteé a ver a todos lados para
cerciorarme que nadie nos hubiera visto, cuando quise dirigirme a él para
reclamarle, ya se estaba yendo, riendo.
Yo no sabía qué hacer, la idea de que me viera vestida me
daba mucha vergüenza, pero el que hablara con mi madre de lo que había visto, me
horrorizaba. Y además el muchacho pues ya viéndolo bien, no estaba tan feo, 20
años, delgado, y aunque su manera de vestir no me agradaba, era guapo.
Al otro día mi madre iba a salir a comer, pero yo me apresté
a ir por la comida sin que ella tuviera que dejar la tienda, al salir, sentado
tras el mostrador de la papelería estaba Pedro, cuando pasé me sonrió y me guiño
el ojo. Yo seguí caminando.
Varios días pude evitar que mi mamá saliera de la tienda,
pero hubiera sido imposible mantenerla ahí diario. Un día me dijo que se iba a
comer, después haría otros menesteres, me dijo que me quedara en la tienda, -
diablos – pensé, pero no podía hacer nada por qué no se fuera. Al salir ella de
la tienda la vi alejarse en su camioneta, y como era de esperarse, al poco rato
llegó Pedro.

Hola, ¿se fue tu mamá verdad? – me dijo sonriendo –
Este… si, pero no va a tardar Pedro, de hecho esta por
regresar – contesté –
Mentirosa, ándale, cierra la puerta y comienza a vestirte
– me dijo –

Trate de convencerlo de que mi mamá llegaría, pero me dijo
que si no me vestía, esperaría a que llegara mi mamá y le contaría todo. No tuve
más remedio que probarme algo de ropa. Primero me puse unos vestidos algo largos
y recatados, pero él se quejó, y me dio a que me pusiera unas minifaldas y tops,
al principio estaba yo muy nerviosa.

¿ya te cambiaste?, ándale sal para que te vea – gritaba
el –

salí vestida con una minifalda blanca y un top rosa,
sandalias, etc.

wow, que guapa te ves María Laura, ahora ve y ponte
peluca y maquíllate – ordenó –
no tengo el maquillaje ni la peluca aquí, esas no son
mías son de mi madre – conteste avergonzada –
pues qué lástima porque el día que te descubrí te veías
realmente bonita – dijo –

Yo estaba muy apenada, pero sus halagos eran bien recibidos
por mi vanidad femenina.

ven y siéntate aquí conmigo – me dijo – te ves hermosa
María Laura.
Gracias – dije mientras me sentaba a su lado en una banca
y cruzaba la pierna –

Comenzó a preguntarme si tenía novio, si había besado antes a
algún chico, si sabía lo que era el sexo, etc. Yo le contesté que no, que lo que
había visto era una broma, un juego, y que yo no era gay ni nada de eso. Siguió
haciéndome preguntas acerca de chicos y de mi sexualidad, y poco a poco se me
iba quitando la vergüenza de que me viera vestida así.

entonces ¿Por qué lo haces María Laura? – preguntó –
¿acaso nunca te ha llamado la atención un chico?
Pues no se – dije ya más en confianza – la verdad a veces
cuando estoy vestida de chica, fantaseo con algún muchacho, que soy su novia
y que me lleva al cine, o que me lleva a pasear en cu coche, pero sexo, la
verdad nunca he pensado bien si es lo correcto.

Ya me había despabilado, estaba hablando con confianza, como
si ese joven fuera mi mejor amigo de toda la vida. Inclusive, estaba disfrutando
mucho su compañía y el hecho que me tratara como una chica, siempre se dirigía
hacia mí como María Laura, y a mí me encantaba que lo hiciera. De pronto, puso
su mano en mi rodilla, nunca pensé que fuera a hacer eso; me sorprendió, pero a
la ves provocó en mi cuerpo unas reacciones que nunca pensé sentir, un
escalofrío hizo que se me enchinara la piel, y me estremecí de pies a cabeza;
Pedro rio.

¿qué te pasa?, ¿te tomé desprevenida? – me preguntó
sonriendo –
eh, este… si, me sorprendiste – le dije, mientras quitaba
su mano de mi pierna –
¿Qué te pasa? – preguntó extrañado –
nunca me habían tocado la pierna Pedro – expliqué –
Bueno, mira, te voy a poner la mano en la pierna, si no
te gusta me dices – me dijo, mientras ponía la mano de nuevo en mi rodilla –

Yo sentí otra ves que mi piel se enchinaba, pero esta vez no
quite la mano de Pedro de mi pierna, el comenzó a mover la mano, acariciándome
la rodilla primero, después bajando la mano por mi muslo desnudo. Me gustaba la
sensación, la mano de Pedro estaba tibia, y sobaba mi pierna diestramente,
apretando y soltando mi muslo, provocándome escalofríos, esas sensaciones eran
nuevas para mí, sin querer cerré los ojos y me recargué en el respaldo de la
banca, respiraba entrecortadamente, sentía las caricias de Pedro recorrer mi
muslo, de pronto, sentí como su mano se escurría por debajo de mi falda, esto
era nuevo para mí y me hizo estremecerme abruptamente. Abrí los ojos y tenía a
Pedro casi encima de mí, con su cara muy cerca de la mía. Me asuste – ¿Qué
haces? – pregunté mientras me apartaba de él; pero el paso su mano por atrás de
mi cintura, y la otra en mi nuca y me jaló hacia él.
Sus labios se apretaron contra los míos, intenté apartarlo de
mi, pero era más fuerte, él era un joven ya mayor, y yo un adolescente delgado.
Me apretó contra su pecho, al principio me
asusté, pero después, al sentir la tibia humedad de sus labios en los míos me
hizo cooperar un poco, pasé mis brazos alrededor de sus hombros y dejé que mis
labios saborearan aquel primer beso; duro unos cuantos segundos, pero juro que
me elevó al cielo, cuando despegó su boca de la mía me sentía mareada, abrí los
ojos y lo mire sonriendo, sentí miedo y asombro a la vez, me puse de pie sin
poder decir nada, en eso por encima del biombo pude ver pasando a mi mamá por
enfrente de la tienda en su camioneta buscando lugar para estacionarse.

¡mi mamá!, sal por la puerta que da hacia el pasillo del
mall – le grité –

Pedro se puso de pie y salió corriendo, desde el biombo me
miró.

¿te voy a volver a ver verdad? – preguntó –
No – contesté –
Claro que si mi amor – dijo el y salió corriendo –

Me cambié rápidamente y salí de la bodega justo cuando
entraba mi madre por la puerta de la tienda que da hacia el estacionamiento.
Esa noche estaba muy confundida, nunca pensé atreverme a
besar un chico, y aunque verdaderamente él era el que me había besado, yo
cooperé, lo dejé besarme y lo había disfrutado. Me tocaba los labios, casi
pudiendo sentir de nuevo aquel beso, me excitaba mucho pensar en aquel momento,
mi piel recordaba sus caricias, sentirme deseada, sentirme mujer.
Al otro día pasó por la tienda, yo estaba ayudando en los
quehaceres de la boutique, el me miro desde el pasillo y me hizo una seña que lo
siguiera, Salí de la tienda y fui tras del hasta llegar al cubo de la escalera
de emergencia, entramos al solitario lugar y ahí me dijo que le había gustado
mucho lo que había pasado el día anterior, y que quería que pasara otra vez, yo
le dije que también me había gustado, pero que mi madre ese día no iba a salir
de la tienda, así que me sería imposible verlo. Quedamos que en cualquier
oportunidad de quedarme sola, lo llamara a la papelería. Al momento de
despedirnos, el volteó para todos lados, se cercioró que no hubiera nadie, y me
volvió a besar; se despidió de mí y se fue. Regresé a la tienda, y mi madre me
miró extrañada.

¿a qué se debe esa sonrisa? – me preguntó –
a nada mamá, me acordé de algo que vi en la televisión –
conteste tontamente –
En cuanto mi madre salía, inmediatamente telefoneaba a Pedro
y él llegaba a la boutique y me vestía para él, a veces teníamos tiempo de
besarnos un rato, pero mi madre siempre nos interrumpía, a veces incluso no
terminaba de cambiarme cuando ella regresaba y nos estropeaba el encuentro.
Un día me avisó que tendría que salir de la ciudad, y que no
regresaría hasta tarde en la noche; yo me emocioné, estaría sola con Pedro toda
la tarde, me vestiría para él y nos besaríamos, estaba emocionada.
El día que mi madre salía estaba yo impaciente, al
final cuando se fue, yo estaba feliz, me vestí, me puse un vestido corto con la
espalda descubierta, floreado, de gasa y shifón, y unas sandalias muy sexy, me
maquillé y me puse una peluca rizada rubia; me veía muy bien. Llamé a pedro y
llegó en unos minutos, cuando llegó me abalance hacia él, le pase los brazos por
encima de sus hombros y lo besé.

mi mamá salió de la ciudad, así que tenemos toda la tarde
para estar solos – le dije –
¿de verdad?, que bien, y ya te cambiaste y todo, que bien
te ves, que sexy – me dijo –
sí, me puedo poner lo que tú quieras, mi mama regresa
hasta en la noche, así que no hay prisas, dime que quieres que me ponga – le
comenté emocionada –
pues te ves muy bien, mejor vamos a sentarnos a la banca
– me tomó de la mano y me hizo seguirlo –

"Ir a la banca" significaba: vamos a besarnos. Pensé que era
muy temprano para besarnos, y que perdíamos tiempo para probarme más ropa, pero
aun así accedí gustosa. Él se sentó en la banca y me jaló para que me sentar en
su regazo, comenzamos a besarnos, me acariciaba la espalda, y con la otra mano
me acariciaba las piernas, deslizaba su mano por debajo de mi falda, me tocaba
las nalgas y me las apretaba.
Estábamos sentados en la banca y de repente empecé a sentir
cómo me empujaba con su cuerpo hacia atrás, hasta hacer que me recostara en la
banca, se posó sobre mí, abrió mis piernas y se las coloco a los lados de su
cadera, estaba yo con las piernas abiertas debajo del, me besaba y me
acariciaba, su mano se había escurrido dentro de mis panties y estaba jugando
con mi culito, yo me sentía rara, pero a la vez me gustaba.
De pronto me soltó y se sentó en la banca, se desabrochó el
pantalón, se los bajo hasta las rodillas, y me dejó ver su pene, era largo y
algo grueso, mucho más grande que el mío, yo lo veía anonadada, sentía cosas
raras en todo mi ser, no sabía si me gustaba, pero si sabía que lo quería tocar.

jejeje, ¿como ves?, agárralo, ándale – me dijo –

Lo agarre con una mano, estaba caliente y muy duro, la gruesa
cabeza brillaba, y las venas se resaltaban en todo lo largo de aquel hermoso
falo; lo tome con las dos manos y lo comencé a manipular, él se recargó en el
respaldo y cerró los ojos, mientras yo lo sobaba, lo apretaba ligeramente y lo
acariciaba, su respiración se hacía entrecortada mientras yo jugaba con su
verga. Después me tomó del cuello y dirigió mi cara hasta su pene y me lo puso
en los labios.

abre la boca – me dijo –
quieres que te lo chupe, como en las películas – pregunté
jajaja, si, métetelo en la boca – me ordenó riendo –
está bien, pero no me vallas a mear – advertí preocupada
jajaja, no te preocupes – me dijo riendo, no sé porque lo
que le decía le causaba gracia de esa manera –

Abrí la boca y deje entrar aquella cabeza gruesa y caliente,
sentía en mi lengua y mi paladar aquella suave sensación, con mi lengua empecé a
recorrer aquel hermoso pene, con sus manos dirigía el movimiento de mi cabeza,
haciendo de esta manera un recorrido de arriba abajo, cuando hube tomado el
ritmo, me dejó sola, aquello me gustaba, el gemía y yo estaba encantada, me
sentía como una mujer. Estaba extasiada chupando aquel vergajo exquisito,
lamiendo ávidamente, sin dejar una sola parte sin pasarla por mi boca.

¡uff! Mi amor, que bien lo haces, pareces una experta –
me decía el con voz entrecortada –

De repente me tomó de la cabeza y me empujó, sacándome su
pene de la boca abruptamente.

¿Qué pasó mi amor, te mordí; no te gustó? – pregunte
preocupada –
Nada de eso, me encantó como me chupaste, pero todavía no
quiero terminar, falta lo mejor de la tarde – me dijo con una sonrisa
enigmática y picaresca –

Me tomó de las caderas, haciéndome bajar de la banca, y me
puse de rodillas en el piso, el me abrazo por la espalda y me besaba el cuello,
y las orejas, sentía su cuerpo caliente pegado a mí, en mis pompis sentía su
pene duro, como se apoyaba en mí, me abrazaba y acariciaba. Me puso una mano en
la nuca y me empujó hasta quedar de panza en la banca y las rodillas en el suelo
me levantó la falda hasta la cintura y bajó mis pantaletas, yo me sorprendí por
esa acción, y traté de enderezarme, pero el me volvió a empujar hasta hacerme
otra vez recostarme boca abajo en la banca – tranquila Mary, no te voy a hacer
nada, si no te gusta me dices y me detengo – me dijo mientras me sostenía
agachada tomándome por la nuca, presionando mi cara contra el asiento, con su
otra mano acariciaba mis nalgas, la metía en medio de ellas hasta llegar a mi
ano, con el cual jugaba con sus dedos. Yo sentía escalofríos en todo mi cuerpo,
aquello me gustaba mucho, nadie antes me había tocado esas partes de mi cuerpo.
De pronto sentí sus labios en mis nalgas, besándolas y
lamiéndolas, las mordisqueaba suavemente, provocando sensaciones nuevas para mí,
su lengua comenzó a jugar en medio de mis nalgas y comenzó a bajar suavemente,
hasta que llegó a mi ano, lo empezó a besar y lamer, su lengua iba de arriba
abajo, recorriéndolo, se sentía suave, su aliento caliente me rozaba las nalgas,
y su boca chupaba mi ano, sentía como su lengua mojada, recorría mi agujerito y
empujaba tratando de acceder a mí, de pronto una mano acudió al mismo lugar, un
dedo comenzó a recorrer mi ano, asistiendo a su lengua en aquel delicioso juego.
Sentí la punta del dedo presionando en mi mojado ano, y después pude sentir como
estaba cediendo ante esa presión, su dedo entró en mi culito casi de un solo
empujón, provocándome un reparo abrupto.

tranquila mi preciosa, ¿te duele? – preguntó –
no pedro no me duele, al contrario, me haces sentirme en
las nubes; pero no crees que llegamos un poco lejos ya – le dije –
sin apenas empezamos mi preciosa, falta lo mejor, te
prometo que no te voy a lastimar – me dijo tiernamente, y después me besó –

Aunque yo seguía pensando que eso ya se había salido un poco
de mis expectativas, el placer que estaba sintiendo me convenció de seguir. Me
volví a recostar de panza en la banca, con las rodillas en el piso, dejando a mi
ano a merced de Pedro. Volví a sentir su tibio beso en medio de mis nalgas y su
dedo de nuevo entró en mí, eso me hizo olvidarme de mis reservas y lo dejé
actuar libremente, estaba yo sintiendo algo maravilloso, aquel hombre jugaba
conmigo, causándome un placer exquisito, y nuevo para mí. Después de un rato de
estar así él se detuvo y lo vi ponerse de pie, intenté enderezarme de mi
posición, pero el me volvió a empujar boca abajo contra el banco.

espera preciosa, apenas voy a empezar con lo mejor, te
voy a penetrar, si te lastimo me dices y me detengo, ¿entendido? – me dijo –

Aquellas palabras me asustaron un poco, había visto en
películas aquello, y los actores parecían disfrutarlo mucho, pero no me sentía
yo preparada, pensaba que todavía faltaría mucho para que eso me pasara a mí,
pero a la vez, sentía que tenía que hacerlo, sentía que se lo debía a él; así
que acepté y me dispuse a recibir lo que viniera.
Estaba agachada en la banca, sentía que él jugaba con mi ano
con sus dedos, y lo humedecía, de pronto sentí como escurría saliva de mi ano,
estaba bien mojado, sentí sus manos apoyadas en mi espalda; de pronto sentí su
cabeza caliente y húmeda afuera de mi ano, en la entrada a mi ser, con una mano
abría mis nalgas, y con la otra dirigía su pene, aquel objeto suave por fuera,
pero a la vez enhiesto, empujaba en mi culito, primero suavemente, después al
fallar en su intento por acceder, sentí como empujaba más fuerte; mi ano comenzó
a ceder, se abrió lentamente, dejando entrar solo una parte de aquel falo duro y
caliente, - aaaggghh – gemí, me dolía y me dio miedo, traté de empujarlo, pero
él me tomó de la mano y me la quito.

perdóname preciosa, te dolerá un poquito, pero solo será
por unos momentos, trata de aguantar, todavía no termino de metértela – me
dijo –

Accedí a dejarlo que siguiera penetrándome. Traté de
relajarme, pero el dolor lejos de aminorar, estaba por empezar. Tomó mis brazos,
presionándolos contra el asiento de la banca, y empujó más adentro todavía,
sentí como aquella tremenda verga entraba en mí, resbalando en las paredes de mi
ano, grité muy fuerte, y traté de enderezarme, pero Pedro estaba empujándome los
brazos hacia abajo, por lo que me fue imposible moverme, hasta que sentí que sus
caderas toparon con las mías y supe que tenía adentro de mi toda aquella barra
incandescente que me quemaba las entrañas.
-que ironía – pensé, el juguete inocuo que me había divertido
tanto hace unos momentos en mi boca, ahora provocaba en mi un tremendo dolor,
sentía que me iba a partir en dos. Gemía y gritaba, le rogaba que me la sacara.

Pedro mi amor, por favor, sácamela, me duele mucho – le
suplicaba, mientras sentía que las lágrimas corrían por mis mejillas –
Espera mi preciosa, aguanta un poco más, verás cómo en un
rato deja de dolerte – susurró en mi oído mientras recostaba su pecho en mi
espalda –

Estaba ahí acostada, suplicando por piedad mientras era
empalada, pero a la vez no sabía porque no me movía, no lo empujaba, el dolor
era insoportable, pero algo en mi me hacía intentar soportarlo. Entonces levanté
la mirada y entendí todo.
En un espejo que estaba a un lado de nosotros pude ver
nuestro cuadro, pude verme, empinada, con el vestido levantado hasta encima de
las caderas y las pantaletas enrolladas a la altura de las rodillas, mis caderas
blancas y desnudas estaban dobladas en ángulo recto, poniendo mis nalgas a
merced de mi hombre, mi cabello rubio caía sobre mi rostro que mostraba una
expresión de dolor, mi maquillaje algo corrido por el llanto aún me daba el
aspecto sensual de colegiala que tanto me gustaba, y excitaba a Pedro. Recostado
sobre mi espalda estaba el cuerpo de mi hombre, acariciándome las mejillas que
estaban algo distorsionadas por el rictus de dolor de mi rostro y retirando el
cabello de mi cara, como queriendo compensar con aquellas caricias el tremendo
dolor que me causaba con su falo erecto dentro de mi culo, sus caderas morenas
dobladas también en la misma forma que las mías, daba a entender que nuestros
sexos estaban coincidiendo, sus piernas velludas, fuertes y musculosas
contrastaban con lo blanco y suave de mis muslos.
De pronto se me vino a la mente los recuerdos de las
películas que había visto, donde una mujer era sensualmente cogida por su
hombre, donde las mujeres gemían de placer al sentir a su macho dentro de ellas,
donde eran usadas como juguetes sexuales, donde eran el objeto de placer de los
hombres, y me di cuenta de que yo hubiera querido ser ellas siempre, que siempre
que había visto una película, me excitaba porque deseaba ser aquellas mujeres,
quería ser yo a la que abrieran las piernas, quería ser yo aquella actriz que
gritaba de placer al ser penetrada, soñaba ser yo la que era deseada por un
hombre. Y ahora, mi sueño se estaba cumpliendo, era yo la del espejo, era yo la
que había puesto mi culito a merced de mi hombre, me pertenecía el reflejo de la
mujer que era violentamente invadida por el pene de su macho, esa era yo. Cerré
los ojos y me solté, me liberé de toda duda y reserva y me entregue a mi hombre.

Pedro, te amo, soy tuya – dije con vos entrecortada –
Yo también te amo mi niña preciosa, eres solo mía – dijo
Pedro excitado –

Pedro se empezó a mover, sentí como saco un poco su verga de
mí, y después la volvía a meter, el dolor aún era muy agudo, y me hacía gritar,
pero escuchaba los gemidos de mi Pedro y eso me motivaba a seguir aguantando,
volteé a ver de nuevo el espejo, y ahí estaba yo, acostada, mi cara reflejaba mi
sufrimiento, pero mi hombre se notaba que gozaba, Pedro disfrutaba penetrándome,
desde donde estaba yo, alcanzaba a ver reflejado en el espejo sus caderas
despegándose de mis nalgas y entre ellas la parte posterior de su verga, que
conectaba a el macho con su hembra, esa hembra era yo, esa mujer que estaban
cogiendo era yo, esa verga estaba entrando en mi ano.
Sentía como la verga de pedro seguía entrando en mí, como
salía por mi ano y como volvía a entrar toda, primero se movía despacio, después
siguió con un movimiento continuo de meter y saca más rápido y más enérgico, la
banca comenzó a rechinar, y yo comencé a gritar más fuerte.

hay mi amor, Pedro, papito, soy tuya, hay mi amor, hazme
el amor, hazme tuya – gritaba excitada y adolorida mientras sentía su verga
dentro de mi –
si mi preciosa nena, mi niñita, siente como te cojo,
siente como te la meto – bufaba pedro –
si mi amor, siento como me metes la verga, la siento
caliente y dura, ¡cógeme, cógeme! – le gritaba yo entre llanto y gemidos –

Mis gritos excitaban más a mi hombre, lo cual lo hacía que
imprimiera más velocidad en sus metidas, por el espejo, podía ver sus piernas
moviéndose en un sensual vaivén, su cadera chocaba con mis nalgas, provocando un
rítmico palmeteo y mis muslos se cimbraban al sentir sus arremetidas. Esos
movimientos enérgicos me provocaban un dolor muy fuerte, pero lo soportaba
sabiendo que esas cogidas me convertían en su mujer. Yo me tenía que asir
fuertemente a la banca porque las cogidas de mi macho me empujaban hacia
delante; mis manos agarradas en los bordes del asiento, eran claro reflejo de mi
dolor y excitación.
De pronto sentí que mi macho se estremecía, los músculos de
sus piernas se tensaron, las venas de su cuello se resaltaron, comenzó a meterme
la verga más fuerte, más rápido y profundo, lo que me provoco que también yo
gritara más fuerte de dolor. Sentí que su verga se ensanchaba un poco más,
levantó la cara y lanzo un gemido ahogado, sentí que mi recto se llenaba de un
líquido caliente. Me dio un par de metidas más y se tumbó en mi espalda sin
sacarme la verga, puso su cara junto a la mía y me susurró al oído.

mi preciosa niña, aguantaste como toda una mujer, pensé
que no ibas a poder continuar cuando comenzaste a llorar – me dijo
respirando entrecortadamente –
Te amo Pedro, y por eso aguanto porque quiero hacerte
feliz – le dije a mi hombre –

Me besó y comenzó a sacarme la verga, al hacer esto, sentí
como un líquido salía de mi ano y corría por mis piernas. Al tocarlo me di
cuenta que era blancuzco.

es mi semen, me vine adentro de ti – me dijo –

Se puso de pie y se fue al baño, yo trate de levantarme pero
no pude, me dolían las piernas y las caderas, me senté en el piso sin poder
moverme, lo vi caminar por la bodega desnudo, y me pareció muy sensual. Cuando
salió del baño me vio tirada en el suelo y sonrió – ¿no te vas a lavar? –
preguntó. Le contesté que sí, pero que me dolía la cadera y no me podía parar.
Fue hasta donde estaba y me cargo en brazos, me llevó a l baño, me quito los
zapatos y las pantaletas – sostén el vestido – me dijo, abrió la regadera y me
lavó las pompas y el ano, las piernas, etc. Me volvió a cargar en brazos, me
llevo hasta la banca y me recostó ahí, me dijo que tenía que regresar a la
papelería para reportarse y que volvería conmigo en 1 hora.
Yo me quede recostada en la banca, adolorida, pero
satisfecha, mi hombre me había hecho el amor. Cuando regresó me cambié de ropa
le modele varias prendas, hasta que fue hora de retirarnos.
Así estuvimos viéndonos un tiempo
hacíamos el amor a veces, otras solo me vestían para él, inclusive ya no
solo lo hacíamos en la boutique, sino que frecuentábamos su casa y la mía,
parajes solitarios, etc.
Hasta que un día en mi casa, y estábamos en mi recámara
haciendo el amor, yo había puesto la música fuerte por si algún vecino estaba
cerca, no escuchara mis gemidos y gritos, pero esa misma música me impidió
escuchar que mi madre llegaba a casa y abría la puerta de mi cuarto,
encontrando a pedro desnudo encima de mí, y yo acostada boca arriba vistiendo un
baby doll y con las piernas alrededor de él.
Yo fui a dar a un internado militar al sur de los Estados
Unidos, un tiempo dejé el gusto por la ropa femenina, pero después volví a
hacerlo. La relación con mi madre se distanció para siempre, nunca regresé a la
ciudad donde vivía, por el tremendo escándalo que se formó. Ahora que tengo mi
estética y vivo a tiempo completo como María Laura en EU he intentado hablarle a mi
madre, pero ella solo me responde que ella tuvo un hijo hace mucho, pero que no
sabe que fue de él, me dice que no me conoce; aunque parece que no le gusta que
le llame, nunca me lo ha prohibido, lo que me hace pensar que mis llamadas la
tranquilizan, igual que a mí, que aunque no pueda volver a verla, sé que esta
bien.
De pedro solo guardo los hermosos recuerdos, fue el primer
hombre en mi vida, mi primer amor, nunca volví a saber nada de él, inclusive
hable varias veces a la papelería y no saben nada, en la que era su casa, ahora
vive otra familia, le he perdido completamente el rastro, tal vez así tuvo que
ser.



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