Friday, March 15, 2019

LGBT: Follado por un indigente y exhibicionista




Eran cerca de las 12 de la noche cuando iba para casa. En el camino a mi casa, había una zona en obras. Estaban levantando la calle para colocar nuevas tuberías de desagüe. Pues habían terminado de edificar esa zona, y aunque los edificios estaban terminados, no estaban habitados. Lo mismo pasaba con los bajos comerciales. Solamente que en estos en algunos había indigentes durmiendo en algunos de los bajos.

   A la fuerza tenía que pasar por esa zona, para ir a mi casa. Entre la acera por la que iba yo, había una zona más elevada, y allí era donde tenían almacenado las tuberías. Desde allí se podía pasar a la parte donde estaban los edificios y bajos comerciales, en los que en algunos se veía a varios indigentes, los cuales se aprovechaban de la noche, para entrar en ellos a dormir.

   Cuando me iba aproximando a la altura de donde estaban las tuberías almacenadas, pude ver a un hombre; era un indigente; al principio pensé que debía estar meando, pues a la distancia que estaba, me daba esa impresión. Cuando estuve a su altura, pude ver que lo que estaba haciendo, era lo que yo había pensado; estaba meando; él ni se inmutó; giró la cabeza hacia donde yo pasaba, y al verme lo que hizo, fue enseñarme la polla y ponerse a masturbarse, haciéndome señas con la cabeza, para que le viera la polla; tenía un buen rabo, y se le notaba que estaba empalmado, o al menos eso me parecía, ya que se le notaba algo erecta.

   Según iba pasando, seguía haciendo señas con la cabeza, para que yo me acercara a donde estaba él. Yo no esperaba esa situación, por lo que reaccioné mirando hacia atrás, y hacia la acera del otro lado de la calle, por ver si pasaba gente, o se veía a alguien.

¡Dios! que nervios y excitación sentí al mismo tiempo. Un indigente enseñándome la polla, e invitándome a ir a junto él. Anduve unos metros siguiendo mi camino, mientras dudaba en acercarme a ver qué pasaba o seguir camino a mi casa. La verdad es que ese día andaba caliente, e iba preparadito para todo lo que pudiese pasar. Hasta llevaba el culito limpito, ya que no hacía ni 2 horas que me había duchado, y preparado el culito por si encontraba alguien que me lo quisiera follar. No habiendo encontrado nada, iba camino a casa, cuando me encontré aquella situación inesperada.

   Paré unos metros más adelante, metí la mano en el bolsillo para sacar el paquete de tabaco, y sacando un cigarro lo encendí. Una vez encendí el cigarrillo, me dispuse a dar vuelta y ver que pasaba.

Aquella situación, me hacía subir la adrenalina, y me excitaba a más no poder.

   Al acercarme de nuevo, el indigente, se percató de mi maniobra, y ahora me hacía más señas, enseñándome toda su verga y huevos, señalándome con la cabeza hacia las tuberías.

   Cuando me acerqué y estuve a su lado, me pidió que le cogiera la polla. Mientras yo tiraba el cigarrillo, él cogió mi mano, llevándola a su verga. Tan pronto noté su polla, se la agarré empezando a acariciarla, descapullando la cabeza de aquella verga, que no estaba nada mal, ¡ooohhh! suspiró el indigente, al tiempo que me abrazaba con sus brazos, y empezaba a tocarme por todas partes, metiéndome mano y acariciando mi culo.

Chúpamela un poquito me dijo, a la vez que con su mano me iba agachando la cabeza. Abrí la boca, y empecé a meter aquella polla en mi boquita; ¡joder! Sabía a meos la muy cabrona, y era claro que estaba meando cuando yo pasaba y lo vi. Lo que sí noté, era que la tenía bastante limpia.
   él me agarraba la cabeza, empujándome hacia su pelvis, haciendo que tragara toda aquella verga, ¡aaahhh! Que gusto, decía, mientras yo tragaba toda su verga.

   Mientras le iba chupando aquella polla, con una mano le acariciaba los huevos, y la otra me sujetaba en su cadera. Fue entonces cuando se disponía a desabrocharme el cinturón, a la vez que suspirando, ¡aaahhh! Putito, me dejas que te la meta en el culo, me decía. Ay que gusto, estás buenísimo, maricón, ¿anda, deja que te folle ese culito que tienes.

   Sacando la polla de la boca, me incorporé, y le comenté que mejor era que fuéramos hacia los tubos, ya que así estaríamos tapados por los mismos, y no allí, que cualquiera que pasara, nos iba ver.

Ya me había soltado el cinturón y empezado a bajar el pantalón y slip, cuando empezó a coger mis huevos y polla, y acariciándomelos con una mano, con la otra, empezó por detrás a empujar más para abajo el pantalón y slip metiendo una mano por mi culo, intentando buscar mi agujerito. Tan pronto dio con él, metió un dedo en mi culito, mientras con la boca, iba besando mi cuello, buscando mis labios, ¡aaahhh! que bueno estás, como te voy a romper ese culito, ¡ummmm! Joder, como me gustas, ya verás que bien lo vamos a pasar.

   Vamos para ahí, le señalé mientras me sujetaba los pantalones, para que no me cayeran al suelo. Con una mano en mi culo, y la otra agarrándome por el brazo, me metió por entre las tuberías, y me dijo, que fuéramos hacia aquel bajo, señalando el mismo. Allí tengo mis cosas, y podemos acostarnos.
  ¿No hay nadie contigo? le pregunté. No, me contestó, solo está un compañero, pero debe estar dormido, y además no nos molestará.

   Entramos en el bajo, y me llevó hacia una esquina donde había unos cartones en el suelo, con unas mantas y otros enseres. En otra de las esquinas, había otra persona durmiendo sobre unos cartones; estaba tapado; por lo que no se le veía.

   Empezó a bajarme los pantalones y slip, mientras yo hacía lo mismo con su pantalón. Como cinturón, traía un cordón sujetando los mismos, y debajo de estos, no traía nada, así que tan pronto le solté el cordón, le cayeron los pantalones al suelo, quedando con la polla al aire mirando hacia el techo de dura e hinchada que la tenía. Le agarré la misma, y empecé a menearla suavemente, mientras él me iba despojando de mi ropa.

Ya tenía los pantalones y slip en los tobillos, mientras con sus manos, iba desabrochando mi camisa, para terminar, sacándomela y tirarla hacia un costado de los cartones. Me hizo sacar los zapatos, para así sacarme el pantalón y slip, el cual los tiró junto a la camisa.

   Terminó de sacarse su ropa, cuando se abrazó a mí, y besándome la boca, me fue llevando donde estaba una manta sobre los cartones, a modo de cama. Me iba diciendo, que bueno estás, ¡ummm! Mientras me agarraba mi polla, y me la meneaba suavemente.
 
   Quedamos de pie encima de aquella manta, mientras él no paraba de magrearme por todas partes, besándome, y haciendo que le comiera la lengua que metía en mi boca, con desesperación y lujuria.

Joder, como me pones, putito, ¡ufff! Estás buenísimo, cabrón, y que calentito estás. Te voy a dar por el culo toda la noche, mi amor. Tengo los huevos cargados de leche a tope. Llevo 5 días sin correrme, pero esta noche, me vas a dejar bien satisfecha la polla, con ese culito. Joder, que culito tienes, si fueras una tía, me casaba contigo, ¡ufff! No paraba de hablar, mientras me magreaba por todo mi cuerpo, acariciaba mi polla, metía sus dedos en mi culo, mordisqueaba mis pezones que estaban duros y erectos por tanta excitación que estaba sintiendo.

  
Yo ya estaba más salido que una jauría. Tenía la polla que me reventaba, y el culito, que empezaba a palpitar de caliente que lo tenía, y con ganas de que lo follaran.

   Me cogió por los hombros, y con sus manos, me iba agachando para que le volviera a chupar la polla, que la tenía tiesa como una estaca, hinchada y el glande colorado como un tomate. La metí en la boca y empecé a chuparla, metiendo hasta el fondo de mi garganta, ¡aaahhh! Que gusto, putito, que boca más calentita, ¡aaaahhh! Cómo me gusta.

  Mientras yo sacaba y metía su polla en la boca hasta el fondo, haciendo que me tocara la campanilla, con otra mano le iba acariciando los huevos, ¡ummm! Que delicia de polla, y que dura y caliente tenía la verga el muy cabrón.

Llevábamos un buen rato así, cuando con sus manos me levantó, y pidió que me acostara encima de la manta. Me puse boca arriba, empezando él a acariciarme todo el cuerpo, mordiendo mis pezones, que estaban duros y excitados como nunca, para luego morder mi cuello, cosa que me hacía estremecer de placer, ¡ooohhh! Aquello me estaba haciendo delirar de tanto gusto, y me volvía loco.

   Fue bajando hasta mi polla para meterla en su boca, y dando unas mamadas, se colocó con sus pies a mi cabeza, para que así, le pudiera chupar yo la suya. Mientras me chupaba la polla, con una mano, fue buscando mi agujerito, metiendo un dedo, cuando lo tuvo a su alcance.
Ay que culito tienes, putito, cómo te lo voy a follar, cómo me gustas, ¡aaahhh! Putito, que bueno estás, ya verás que bien lo vamos a pasar esta noche. Te voy a abrir este culito con mí picha, y te lo voy a dejar bien preñado.


    Después de un buen rato y abrirme bien el culo, metiendo hasta 2 dedos dentro, me indicó que me pusiera boca abajo, dejando mi culo a su entera disposición.

   Me giré, y estirando los brazos, esperé que él se colocara. Se puso encima mía, y metiendo sus brazos por debajo de los míos, puso sus manos en mi nuca. De esta manera, me tenía bien sujeto, haciendo que mi culo se respingara hacia arriba; quería tenerme bien sujeto el muy cabrón, y que no pudiera moverme, cuando me fuera meter aquella hinchada polla, tiesa y dura que tenía.

  Me hizo abrir mis piernas para colocar las suyas, y tener buen acceso al agujerito de mi culo. Cuando tenía su polla en la entrada de mi culo, me ordenó que levantara un poco mi culito, mientras él, empujando con sus manos en mi nuca, con su pelvis me dio una estocada metiendo toda su verga de una sola vez, hasta lo más profundo de mis entrañas, ¡ahhh! Exclamé cuando me clavó toda su verga.

   Tranquilo, tranquilo, ya te la he metido toda, ya la tienes toda dentro maricón, ¡ooohhh! Que gusto, ya la tienes toda dentro, putito.
   ¡Ohhh! Que culito tienes, ¡ooohhh! Gemía mientras empezaba a mover sus caderas lentamente, metiendo y sacando aquella polla hinchada y colorada que tenía.

  Dios, nunca me habían metido la polla en aquella postura, notaba como chocaban sus huevos en mi culo, y como se ponía tieso para follarme más profundo, sin prisas, y clavándome aquella polla lo más profundo que podía. En esa postura, lo más incómodo, era mi cabeza, que no sabía cómo ponerla. En un momento la puse de lado, mirando hacia donde dormía el compañero. Estaba así, cuando miré como el compañero ya estaba despierto, viendo como estábamos follando; bueno, más bien me estaban follando.

Le comenté que su compañero nos estaba viendo, pero él dijo, no te preocupes, a él también le gusta follar con putitos.


Joder, él no paraba de cabalgarme, cada vez tenía la polla más tiesa y con ganas de soltar toda la leche que tenía en los huevos.

   Dando unas culeadas más lentas y profundas, el indigente que me estaba dando por el culo, empezó a llenarme el culo de leche, ¡ohhh! ¡ooohhh! Me corro, me corro, me corro, ¡ohhh! ¡ohhh!  ¡ooohhh! Que gusto putito, que gusto me has dado, ay que culito más rico y que gusto me ha dado follarlo.

   Se quedó unos segundos encima de mi espalda, y con su polla dentro de mi culo, empezó a besarme la nuca, diciéndome; aaah, que bueno estás, tienes un culito divino, putito, y estás bien cachondo.
  Metió su mano por debajo de mi vientre, buscando mi polla, empezando a hacerme una paja, mientras estaba encima mía, y con su polla saliendo de mi culito.

  No no, le dije mientras le cogía la mano. Deja que no quiero correrme. Ya había soltado bastante semen, mientras me estaba dando por el culo.

  Se puso de pie, mientras yo me ponía de rodillas para incorporarme poco a poco.

Me cogió la cabeza con sus manos, y arrimó su pelvis a mi cara, diciéndome, anda chúpame la polla y déjamela limpita, putito, ya verás que leche más rica tengo.

   Metí su polla que ya se estaba poniendo flácida en la boca, y sujetándola con una mano, le chupé toda la polla, dejándosela bien limpita y reluciente.
Ay putito, si sigues me vas a empalmar de nuevo. Que boquita y culito más rico tienes.

   Me dijo si quería dormir allí con él, o quería marcharme. Si te quedas, antes de que amanezca, te vuelvo a dar por el culo, le doy otras 2 folladitas a ese culito tan rico que tienes y te lo vuelvo a preñar con mi lechita.

   Me tumbé en la manta, y así en pelotas como estaba, nos metimos los 2 debajo de ella. Se acurrucó a mi lado, y abrazándome, me daba besos por mi cuello, mientras con sus manos, acariciaba mis pezones.

En un momento acercando su boca a mis orejas, las empezó a morder, mientras me decía que si yo quería hablaba con su compañero, y hacíamos un trío. Le dije que por mí no había problema que no me había corrido, y estaba más caliente que cuando empezáramos, y que quería que me siguiera abriendo el culo con aquella rica verga.

   Se levantó yendo hasta donde estaba su compañero, y después de hablar con él, venían ambos para donde yo estaba.
   El que acababa de follarme, estaba en pelotas, y el otro, en cuanto llegó, se empezó a poner en pelota picada, terminando por tumbarse a mi costado, abrazándome, mientras con sus manos empezaba a acariciarme el pecho, polla y huevos, para con su boca, darme besos por la cara, mientras suspiraba, ¡ufff! Cómo me habéis puesto de caliente.

  Con mis manos agarré su polla que estaba como un fierro de dura y caliente. La tenía algo más grande que su compañero. Lo que sí noté, es que era mucho más joven; este no pasaba de los 20 años, y era bastante guapo.

  Me bajé hasta su polla, y acostado como estábamos, se la empecé a chupar. Tan pronto la metí en la boca, dio
un suspiro de placer, ¡ooohhh! Y agarrando con sus manos mi cabeza, me enterraba su polla en la boca, dando unos meneos a su pelvis, que me hacían llegar su polla hasta las amígdalas.

Ay que gusto, decía. Ay cómo me gusta, sin parar de mover su pelvis, y con sus manos agarrar mi cabeza.

  Mientras el otro indigente se colocó al otro costado, y con sus manos, me acariciaba los huevos, e iba introduciendo 2 dedos en mi abierto culito. Además, me decía, ay putito, como te vamos a follar esta noche, te vamos a dejar bien abierto y preñado de leche este culito tan rico que tienes, que vas a llorar de gusto.

   Ya no podía chupar más, ya que las mandíbulas, parecía que se me iban desencajar.
   Entonces el indigente que me la tenía metida en la boca me pidió que me levantara, y levantándose él, me agarró por la espalda, y me pidió que se la dejara meter en el culo.

  Me hizo poner las manos en el suelo estando de pie, y cogiéndome por las caderas, arrimó su polla a mi culo, para ir metiendo toda aquella verga despacito, hasta que me la metió toda, ¡ohhh! ¡ooohhh! Que gusto, ¡ufff! Que calentito tienes el culito.

Joder, ya volvía a tener el culo lleno de polla y ser cabalgado de nuevo, ¡aaahhh! Que placer me estaban dando esa noche, 2 indigentes me estaban dando por el culo, me tenían el culo bien abierto, y me iban preñar de leche el culito.

   el otro indigente se colocó delante, y llevando su polla hasta mi cara. me la metió en la boca, para que le volviera a realizar una mamadita, mientras el otro me daba por el culo.

   Como pude abrí la boca, y empecé a succionar aquella polla que ya me había dado por el culo, y que empezaba a estar morcillona de nuevo.

   Mi polla ya empezaba a gotear semen mientras se bamboleaba con el impulso de la culeada que me daba el otro indigente, ¡ooohhh! Cómo me estaban poniendo aquellos 2 indigentes, ¡ummm! Me estaba derritiendo de gusto. Estaría toda la noche dejando que me dieran por el culo aquellas vergas, y me lo dejaran bien llenito de leche.

   el que me estaba culeando, no paraba de gemir, mientras me clavaba sus dedos en mi cadera, y golpeaba mi culo con su pelvis y huevos, oyéndose con cada golpe que daba el plof plof plof, hasta que gritó ¡ohhh! ¡ohhh! ¡ooohhh! Ya me voy, ¡ooohhh! Me voy, me voy, y enterrando su polla en lo más profundo, empezó a correrse dentro de mi culo.

 Ay que gusto, que culo más bueno tienes putito.
Acariciaba mi culo con sus manos, mientras terminaba de eyacular su polla dentro de mi culito. Joder que culo más caliente tienes, decía, mientras su pelvis y huevos, los arrimaba más a mi culo, para así enterrarme más su polla, y notar el calor de mi culito.


   El indigente exhibicionista que me folló primero, y ahora me estaba metiendo la polla en mi boca, ya estaba empalmado de nuevo, y me decía, ay putito, te voy a follar otra vez ese culito, te voy a dar por el culo otra vez.

el otro sacó su polla de mi culo cuando terminó de correrse, y acariciando mi culo y espalda, metió un dedo en mi culo, mientras me decía, joder que tienes el culito bien abierto y calentito, se te va saliendo la leche y escurriendo por las piernas, putito.

  Deja que le voy a meter otra vez mi polla en ese culito, le decía el exhibicionista, y poniéndose a mí espalda, me agarró por las caderas, volviendo a meterme la polla en el culo, por segunda vez en la noche.
Ay que gusto, como resbala la polla dentro del culito putito, lo tienes bien lubricado con tanta leche.

Ay dios, ya empezaba a estar cansado y las piernas se me doblaban de tanto gusto que me estaban dando y por la postura en que me tenían, para ser penetrado por aquellas pollas.

   Mi polla más que un goteo, ahora parecía un chorrear continuo, ya no la tenía tiesa y con el vaivén de las embestidas, iba salpicando por todas partes. Los huevos, me colgaban más que nunca, y la polla más que tiesa, ahora estaba morcillona, y soltando semen, seguido. Cosa que vio el otro indigente que no paraba de acariciarme. Joder, el putito suelta leche seguido por la polla. Parece que está teniendo un orgasmo.

Joder sí que debe estar bien caliente, y mira como gime el muy maricón. 

   La verdad es que me estaba derritiendo de gusto, ¡ooohhh! Que sensación de placer, no deseaba que aquello acabara, pero las piernas se me doblaban, y en cualquier momento me iba caer al suelo.

   ¡Ufff! Ya no puedo más, solté. Y le pedí al que ahora me volvía a dar por el culo, que mejor cambiáramos de postura, que ya no podía más.
   Déjame tumbar en el suelo y ahí me sigues follando, le dije.

   Me puse boca arriba encima de la manta y le pedí que me subiera las piernas, y me la metiera así. Él se puso de rodillas y le ordenó al otro que se colocara junto mi cabeza, y me sujetara las piernas. Así lo hizo, mientras el otro colocaba la polla en la entrada de mi culito, el cual ahora le quedaba a su merced, y echándose encima de mí, me volvió a meter su tranca en mi abierto culito, ¡aaahhh! Que gusto me das, putito, como resbala la polla en tu culito.

   ¡Ufff! Me tenía bien ensartado. En aquella postura, el culo se abría mucho más, y las culeadas que me daba, hacía que su polla me llegara más a fondo. Ahora, además, delante de mi cara, tenía la polla colgando del otro indigente, la cogí con la mano y la metí en la boca, dando este un suspiro, ¡ooohhh! Joder que le gusta la polla, sí que eres bien maricón.
   Ahora tenía en mi boca la polla morcillona del último en follarme, mientras el otro le daba la segunda follada a mi culito caliente.

   estaba sudando y gimiendo sin parar, mientras el que me estaba dando por el culo, no paraba de decir, ay que gusto, ay que gusto, mientras me enterraba su verga en el fondo de mi culo.

Notaba sus huevos chocar con mi culo cada vez que me enterraba su polla, escuchándose chof chof chof, cada vez que me entraba la polla en el culo. A la vez que, con el movimiento de su pelvis, su barriga me estaba masajeando la polla y huevos, por donde empezaba a subirme un gustito, el cual no era otra cosa que la eminente eyaculación de mi polla, ¡ooohhh! ¡ohhh! ¡ohhh! Empecé a gemir, ¡ooohhh! Me corro, me corro gritaba. Mientras mi esfínter se contraía al estar eyaculando mi polla. Cosa que notó el que me estaba dando por el culo, y decía, joder, como me aprietas mi polla, putito, joder que gusto, ¡aaahhh! Sigue, sigue, ¡aaahhh! Me estoy corriendo de nuevo, ¡aaahhh! Cómo me exprimes la polla, ¡ooohhh! Que gusto, que gusto. Y dando una culeada a fondo se paró, dejándome la polla bien clavada en mi culo, y terminando de soltar toda la leche.

   Mientras el otro indigente que me sujetaba las piernas y me tenía la polla en la boca, al empezar yo a suspirar y gemir, sacó la polla de mi boca, y colocando sus huevos sobre mi frente, empezó a menear su polla, hasta que se corrió sobre mi boca y cara.
   Gritaba el muy cabrón, ¡aaahhh! Que maricón eres, ¡aaahhh! Mira que eres bien caliente, mientras volvía a meter su polla en mi boca y dejar que terminara de salir todo su semen.
   con una mano le agarré la polla sujetándola para que no saliera de mi boca, tragando toda su leche, dejándosela limpita y reluciente.

  Tumbados así, estuvimos unos 45 minutos, mientras no paraban de acariciarme por todo el cuerpo, y con 2 dedos, hurgar en mi culo, diciendo, lo putita que era, que estaba bien cachondo, y que calentito era mi culito. La verdad es que se cansaron de magrearme y meterme mano por todas partes.

   Cuando me levanté de aquellos cartones y manta que ahora nos cubrían, encendí un cigarrillo, ofreciéndoles otro a ambos, el cual aceptaron y fumamos, así como estábamos, totalmente en pelotas. Mientras me pedían que me quedara con ellos hasta que amaneciera, por lo menos, que en cuanto se recuperaran, me volverían dar por el culo, y si quería podía ser su putita, que iba tener mi culito bien atendido.

   Fumamos otro par de cigarrillos más, mientras tumbados en la manta, no paraban de manosearme, tanto me manosearon, que ya volvía a estar caliente, con la polla tiesa de nuevo, al igual que el indigente más joven, que ya tenía otra erección, mientras el otro, solo tenía la polla morcillona.

   Se levantó el indigente más joven, y agarrándome del brazo, me pidió que fuera con él, que me quería follar otra vez.

   me llevó hasta una especie de taburete que allí tenían, y sentándose en él, me pidió que me sentara sobre sus piernas, mirando hacia él. Abriéndome de piernas me fui arrimando hacia él, dejando que él agarrara mi culo, y según me iba sentando, me iba metiendo su polla erecta por el ojete de mi culo.

   ¡Ufff! Ya me estaba entrando aquella verga de nuevo en mi caliente y vicioso culito, ¡ooohhh! ¡ohhh! ¡ohhh! Ya la tenía toda dentro, ¡ooohhh! ¡ohhh! Que placer sentía, estaba sentado sobre sus piernas, notando su polla toda dentro y los huevos tocarme el ojete de mi culo.

   Me empezó a subir con sus manos mientras me decía, ¡aaahhh! Maricón, que gustito me das, ¡ummm! Que culito más rico, joder, ¡ooohhh! Me vas a dejar deslechado esta noche, pero yo te voy a preñar ese culito con mi leche.

   El otro indigente, se estaba haciendo una paja a nuestro lado, mientras miraba como me follaba su compañero.

   Con tanto sube y baja mientras me metía aquella polla en el culo, me volví a correr mientras me follaba allí sentado. Solté toda mi corrida en su pecho y vientre mientras gemía, ¡ohhh! ¡ohhh! ¡ooohhh! Me corro, me corro, me corro, ¡ooohhh! Que gusto, cómo me gusta que me metan la polla en el culo, gritaba.

   el joven indigente, ya sudaba y bufaba como un toro, mientras me metía con más fuerza su polla en mi culo; ¡ufff! Soltaba por su boca mientras me daba con todas sus fuerzas estocadas con su polla en mi culo.

   De pronto empezó a dejar mi culo bien pegado a su polla, y subiendo toda su pelvis lo que más podía, empezó a correrse de nuevo dentro de mi culo, ¡ooohhh! ¡ohhh! ¡ohhh! Ya me corro, ya me corro, ¡ooohhh! Exclamaba él.

   Notaba como su polla iba saliendo de mi culo, mientras me iba escurriendo el semen que me habían metido aquella noche.


   mientras me abrazaba, me mordía el cuello, me metía su lengua en mi boca saboreando mis jugos y mordiendo mis labios.

  Nos fuimos poniendo de pie, mientras yo agarrado a él, empecé a lamer todo el semen que tenía por su pecho y barriga, terminando por meter su polla en mi boca, y dejársela bien limpita.

   Mientras tanto el indigente exhibicionista, estaba haciéndose una paja, y ya debía estar apunto, porque me pidió, que abriera mi boquita, que me iba dar toda su lechita.
  Me agaché, y cogiendo su polla con mi mano, la metí en la boca, empezando a realizarle una mamada, mientras el otro indigente, me acariciaba la espalda, metiendo 2 dedos en el agujero de mi culo, acariciando mis huevos, y terminando por realizarme una paja, mientras yo empezaba a tragar el semen de la polla que mamaba, ¡ooohhh! ¡ohhh! Soltaba el indigente, mientras me llenaba la boca con su esperma.

   terminé de limpiarle bien la polla, y le pedí al que me pajeaba, que lo dejara, que ahora ya no saldría nada. La verdad es que lo que me estaba gustando, era el roce de sus 2 dedos en mi culo.

   Me fui a por mi ropa, miré el reloj, y joder, ya eran las 5:30 de la madrugada. Por lo que me empecé a vestir, despidiéndome de ellos, y decirles que, si seguían por allí, me podrían volver follar si querían, siempre que nos encontráramos, que, a mí, me gustaba que me dieran por el culo, y que era bien caliente, que seguramente, la próxima noche, ya andaría salido de nuevo.

   Y claro que volví la siguiente noche, volviendo a ser enculado por ambos, y así durante unas semanas, hasta que se tuvieron que ir de allí.

 Me dieron bien de veces por mi culito, llenándolo bien de leche, al igual que mi boca.
  Esa noche marché con el culo bien abierto, lleno de semen, y cansado de tanto follar. Claro que durante unas semanas que los estuve visitando algunas noches, el culo estuvo bien abierto, y sin falta de polla que lo enculara y lo follara bien follado.


LGBT: Con el propietario de un mesón



Anónimo

Ya en otra ocasión estuve con el dueño de un mesón. Pero en aquella ocasión, no pudo realizar lo que pretendía, que no era otra cosa que romperme el culo, y quedar bien cogido.
En aquella primera ocasión, mi culito no podía más, y aunque había insistido, he insistido, mi negativa no dejaba lugar a dudas. ni siquiera le realicé la mamada que me pedía le hiciera, al no dejar que me rompiera el culo. Es que sabía que, si le hacía aquella mamada, luego iba ser más difícil negarse a que me follara.

Así que, en esta ocasión, al recordarme de él, se me ocurrió hacerle una visita, e intentar dejar lo que la vez anterior, le había negado.

Cuando entré en el mesón; serían las 11:30 de la noche; había todavía clientes, así que, situándome en la barra del mesón, me senté en un taburete, y le pedí una cerveza para beber.

   Tan pronto me vio, se debió empezar a recordar, ya que no me sacaba la vista de encima. A saber, lo que le estaba pasando por la mente, y que pensamientos de mí, tendría, al recordar aquel día, que no pudo follarme.

   Estaba la televisión dando unos resúmenes del día, así que, mirando para la misma, me dispuse a beber la cerveza que terminaba de servirme, y de paso ir ojeando la clientela que en ese momento había en el local.

   Entre las personas que allí había, pude ver otro muchacho de más o menos mi edad, que sabía que le gustaba el rabo igual que a mí. Es que, en ciudades pequeñas, al final la gran mayoría nos conocemos, o al menos nos reconocemos. También él se me quedó mirando cuando había entrado.

   Como a la media hora, y después de ir marchando la mayor parte de la gente, me dispuse ir al baño, cuando justo al pasar a la altura del dueño del local, me pidió que no me marchase sin hablar con él. Salí del aseo, y volviendo a donde estaba sentado, miré como estaba saliendo el muchacho al que había reconocido nada más entrar. Ya no quedaba más que yo, un viejo, que parecía un vagabundo, y el dueño del mesón.

   Se acercó a junto mía, y después de entablar una pequeña charla; me preguntaba que hacía tiempo que no me había visto, etc. etc. etc. al final me propuso follar con él, para así de paso, congraciarme con él, ya que la vez anterior, mi negativa a follar, le había dejado muy caliente y con muchas ganas de romper mi culito.
   ¿Me dejarás follarte esta vez? o eres un... ya sabes, un calientapollas de esos.

   No me quedaba otro remedio, que decirle que sí. Además, a eso había venido, pero claro, él eso no lo sabía.

Cuando le dije que sí, se dispuso a cerrar el local, todavía quedaba el viejo vagabundo, pero eso le dio igual. La verdad que era conocido, al menos ya le había visto durmiendo por los bancos de la zona; centro de la ciudad, y por el parque jardín, que hay en mi ciudad.

   Desde el mesón, había una puerta que daba acceso a la vivienda del dueño, la cual quedaba un piso arriba.
Habló conmigo pidiéndome que subiera y que le esperase arriba, mientras él terminaba de cerrar el negocio. Así lo hice.

No tardó nada en aparecer, y con él venía el vagabundo.

Al principio quedé algo sorprendido, y pensativo. Como me debió ver algo pensativo, después de meter al vagabundo en el baño, vino junto mía, comentándome que no me preocupara. Es que al viejo le estoy dejando dormir aquí, ya que con el frío que hace estos días, me da pena verlo durmiendo por la calle. Ve sacando la ropa, que ahora mismo vengo; voy a dejar que se lave el viejo, antes de que se acueste.

   Empecé a sacarme la ropa, pero sin mucha prisa, ya que realmente la habitación estaba fría. y es que estaba haciendo frío aquellos días.

  De pronto apareció en la habitación, pero venía con el vagabundo de la mano, y desnudo. Abrió la cama, y lo acostó en el costado izquierdo de la cama. La verdad, es que me estaba quedando sorprendido, ya que no era mi intención de hacer un trío. O que sería lo que pretendía hacer el mesonero.

   Yo ya estaba en slip, cuando se empezó a desnudar él, y me soltó: tranquilo que no tiene ninguna enfermedad, además lo he lavado bien lavadito.
   Métete en la cama, y arrímate a él. Sacándome el slip, me metí en la cama, cuando ya estaba él tocándome el culo, y empujándome para que me arrimara bien al viejo vagabundo.

   La cosa me estaba empezando a gustar, y es que era mucho morbo lo que estaba viendo, además que, al ver al vagabundo en pelotas, le había visto un pedazo de rabo, de tres pares de cojones, y eso que solo la tenía morcillona.

   Detrás mía, se metió en la cama el dueño del mesón, y sin dejar de tocarme el culo, se fue arrimando a mí, empezando a morderme el hombro, las orejas, y el cuello que es mi gran debilidad.
   De pronto me pidió que le agarrara la polla al viejo vagabundo, y le empezara a menear, cosa que así hice.

   Me decía; ves que la tiene limpita, se la he lavado a conciencia, mientras estaba en el baño. Así que no tengas miedo, ni reparo, además la tiene grande el muy cabrón.

Mientras me iba diciendo esto, no paraba de meterme mano, y morderme por todas partes.

  De pronto me pidió que me pusiera de cucharita, para poder meterme su polla en mi culito. Me dijo mientras me estaba metiendo un dedo en el culo, aaaaah, joder que culito tienes, la otra vez, no pude follarte, pero ahora verás que bien te voy a follar, aaaah, joder que bueno estás, joder y que calentito tienes el agujerito, cabrón.

   Vamos anímate, y cómele la pirola al viejo, que mira como la tiene ya el muy cabrón. La verdad es que me daba algo de reparo, y aunque ya estaba empezando a ponerme caliente a más no poder, todavía no me atrevía.
   Pegándose más a mi culito, el mesonero, empezó a ensartarme su polla en mi culito. en 2 movimientos de cadera, me la clavó todita.
   Hacía fuerza para metérmela. Es como si quisiera que me llegara a la boca, aquella polla, y estaba empujando el muy hijo de puta.

   Poco a poco empezó con el vaivén, y a empezar a jadear, y dar grandes suspiros, y decirme mientras me follaba. chúpale la polla, ya verás, que rica, y como te va a gustar. Aaaaah, joder, putito, que culito, aaaah, como me gustas, joder, mmmmm, que culito más caliente que tienes, cabroncito.

   Ya estaba que no aguantaba más, y estando el mesonero, dándome una rica follada, abriendo la boca, fui engullendo aquel pedazo de rabo. Joder, que era grande aquel rabo, joder con el vagabundo, menudo pirolón que se gastaba. no sé si aquello me entraría en mi estrecho culito, pero bueno, mientras tanto me estaba follando el mesonero, me dedicaba a darle lengüetazos, y chupar aquella cabeza, e intentar meterme aquel ciruelo, lo más que podía en mi boquita.

   El dueño del mesón estaba empezando a follarme mucho más rápido, por lo que sabía que estaba muy pronto a terminar. Así fue, empezó a clavarme la polla hasta lo más profundo, mientras gritaba, aaaah, aaaaah, joder que corrida te estoy echando putito, mmmmm, que gustito, aaaaaah, cabronazo, que bueno estás, joder.

   Mientras me estaba inundando el culo de leche, y me daba aquellas arremetidas, el mesonero, la polla del vagabundo, entraba más a fondo en mi boca, tanto llegó a entrar, que casi me ahogo. Me salía la bilis, quedando colgado hilitos de mi saliva. Joder, hasta no paraba de llorarme los ojos.

   Después de correrse en el fondo de mi culito, y dar grandes suspiros, me dejó la polla enterrada en mi culito. Cuando le salió la polla de mi culo al mesonero, va y me larga. Deja que te folle el viejo, mira que polla más rica tiene. Anda, súbete encima y deja que te clave esa polla, ya verás que bien que lo vas a pasar.

   Con lo caliente que en ese momento estaba, no lo dudé.

Me subí encima, y cogiendo la polla del vagabundo con la mano izquierda, la fui llevando a mi caliente y recién follado culito.
   Una vez la puse en la entrada de mi ano, fui bajando lentamente, y clavando aquel manjar. La verdad es que había entrado bastante fácil, y es que tenía el culo bien abierto, y escurriendo el semen del mesonero.

   Cuando tenía toda la polla, de aquel vagabundo dentro, y estando sentado sobre el vagabundo, empecé a subir poco a poco, e ir cogiendo velocidad.

   Joder, ya estaba galopando sobre aquel tremendo ciruelo, y me estaba gustando un montón. La verdad es que cuando me sentaba sobre aquella tremenda polla, la misma parecía que me llegaba a las amígdalas, vamos que tenía el culito bien lleno por aquel pedazo de carne del viejo vagabundo. La hostia que polla se gastaba el viejo, menudo ciruelo, y que bien me había entrado, en aquel momento, sentía mi culito lleno por aquel pedazo de ciruelo.

   Galopaba cada vez a mayor velocidad, y empezaba a sudar como nunca, mientras me ensartaba aquella polla, aaaah, joder que cosa más rica, mmmmmm como me estaba gustando.
   Cuando de repente empezó el mesonero a pellizcarme los pezones, pero con fuerza el muy hijo puta.

   Dios, como me ponía, ya empezaba mi polla a gotear semen encima del pecho del vagabundo, y el otro hijo de puta, largándome tremendos pellizcos. empezó a morderme el cuello, y yo a jadear como una perra en celo.

   Jodeeeer, aaaaah, por favor, mmmmmm, no sigas, que me voy a correr, aaaaaaaaaah, mmmm.
   Así putito, como te gusta la polla, eres toda una puta, mariconcito.

   Entonces el mesonero, poniéndose de pie en la cama, se arrima a mí, y cogiendo mi cabeza con sus manos, el muy hijo de puta va y me manda abrir la boca, para meterme su polla, flácida, y llena de los restos de semen, después de la follada que me había largado.
   Abrí la boca, y empecé a devorar aquella flácida polla. La saboreaba, y limpiaba con golosina, como un vicioso pervertido.
   El muy cabrón, me tenía agarrada la cabeza, no dejándome galopar sobre aquella tremenda polla del vagabundo. tenía la polla flácida, en mi boca, y el muy hijo puta, me metía hasta los huevos en mi boca. dios, tenía la nariz enterrada en su pubis, y apenas podía respirar.

  Estaba ya casi extasiado, cuando el vagabundo que hasta entonces no había abierto la boca empezó a jadear, y agarrarme la cintura, dándome tremendas culeadas. La hostia, ahora que no le galopaba, por sujetarme el mesonero la cabeza, y enterrarme su polla en la boca, el vagabundo, me estaba culeando. Le estaba gustando al muy cabrón, aquella follada, no queriendo que se parara de follarme su tremendo ciruelo.

   Dios, estaba dando empujones con su pelvis, y la polla, me la estaba clavando mucho más a fondo, uuuh, mmmm, murmuraba el vagabundo, y agarrado a mi cintura, empezó a darme cada vez más fuerte.
Aaaah, mmmm, como me estaba dejando el culito, aquella follada.
    Aquello parecían las últimas estocadas. Joder, como me tenían aquellos 2 hijos de puta, y yo sin dejar de soltar semen, más que goteo, ya casi parecía un grifo chorreando. y de mi culito, notaba como con aquella follada, me iba escurriendo el semen del mesonero, que antes me había follado, y dejado en el fondo de mi culo, su lechita.
   Joder ya me corría yo de placer, y aquel toro, aún no había soltado su leche.
   Empezó a correrse el vagabundo, y de aquel ciruelo empezaba a salir a grandes borbotones su espesa leche.
   El semen del vagabundo terminó en lo más profundo de mis entrañas. Había quedado extasiado, y sin fuerzas.

Joder, ya no me quedaban fuerzas para más, estaba espatarrado en la cama, completamente en pelotas, y sudando como un cerdo. Que follada me largaron aquellos 2 hijos de puta, el dueño del mesón, y el vagabundo que invitó el mesonero. Me habían dejado el culo bien abierto, y repletito de leche.


  Poco a poco me fui incorporando, y con la misma, empecé a vestirme, tenía que irme, sino no sabía cómo me levantaría al día siguiente. Aunque no creo que aquellos 2, tuvieran fuerzas para otra nueva sesión de sexo, así que mejor vestirse, e irme para mi casita. eso sí, bien follado, y repletito de leche.


   El dueño del mesón se puso el pantalón, y una camisa, para bajar conmigo, y abrirme la puerta del negocio, para poder marcharme. Mientras bajaba, iba manoseando mi culo, y cuando nos despedimos en la puerta, me dio unas palmaditas en el culo, hasta otro día, putito, tienes un culito muy rico. No tardes en dejarte volver a ver.

   Cuando salí, miré la hora que era; marcaban las 2:35 de la madrugada.   y con la misma, me marché andando para mi casa, iba bien follado, y llenito de leche de 2 machitos. Iba andando, y notaba como se iba escurriendo la leche que terminaban de dejarme en mi vicioso culito. Dios, el culito, parecía que iba boqueando, y todavía iba calentito, parecía que quería más guerra. Yo estaba cansado, pero mi culito, tenía hambre de más polla. Si en el camino a casa, me encuentro otra pirola, como la de aquel vagabundo, estaba seguro, que me dejaría follar de nuevo.


Saturday, February 23, 2019

Pequeñas mamadas



Por Punky Pow 

Lo ocurrido con mi hermana es una historia 100% real y lo puedo jurar me ocurrió hace casi 4 años el verano del 2012. Vivo en España y actualmente tengo 22 años. Mi familia se compone de mis padres mi hermano menor de 18 años, mi hermana menor de 11 y yo. Por ese año yo tenía 18 años y mi hermana 7, mis padres trabajaban en un hotel y mi hermano al tener 14 años ya salía muy a menudo con sus amigos, y yo estaba estudiando mi carrera con lo que ese verano debido a los horarios del trabajo de mi padre y a las salidas de mi hermano me toco a mi hacerme cargo de mi hermana, darle de comer, cenar, acostarla.
 Mi hermana es bonita no porque sea mi hermana, pero es una niña guapa. Por aquel entonces estaba aún más delgada era muy rubia los ojos castaños y un pelo siempre muy largo. Mi hermano por las mañanas solo jugaba a la videoconsola y por la tarde se iba con sus amigos hasta tarde con lo que también era otro cargo para mi hacerle la comida, cena etcétera. No digo que ahora a mis 22 años sea viejo ni mucho menos, pero a mis 18 años aún estaba más salido que ahora con lo que siempre aprovechaba para masturbarme y más esos días que nos quedábamos solos en casa. Siempre intentaba como es lógico que los niños no me pillaran y más con la pequeña que siempre me buscaba para jugar. Siempre me tocaba jugar con ella a las muñecas y al escondite.
Una tarde recuerdo no al 100% como es normal pues hace ya años que … jugando con ella a las muñecas me empecé a excitar cosa que jamás me había ocurrido. Ella estaba sentada en el suelo con sus pechos al aire, pechos completamente planos como los de cualquier niña de su edad, pero no fue eso lo que me excitó, fue que sus braguitas le estaban un poco grandes y se podía ver su rajita. Muchísimas veces le vi su coñito pero ese día por cosas que no entiendo me excitó. Mientras jugábamos con sus muñecas no dejaba de mirarle, por una parte mi mente me decía que me controlara pero por otra decía que por un poquito mas no pasaría nada. Con una poca de maldad desnude una muñeca y le dije que ellas no tenían lo que las niñas de verdad sí. Ella riendo me dijo que era lo que no tenían y le señale a su rajita. Riendo me dijo que no porque eran de juguete y toda inocente echaba a un lado sus bragas para mirarse la vagina. Al rato le dije que jugaríamos a otro juego secreto entre yo y ella que si se lo decía a nuestro hermano o padres yo iría a la cárcel y todos estaríamos muy tristes y ella un poco seria me dijo que si con la cabeza. Cogí un muñeco y una muñeca y le dije que tendría que morderme donde se mordían ellos. No recuerdo bien todos los puntos que le señale pero fueron por varios lados brazos, piernas, manos, cara, hasta que le señale el bulto del muñeco, ella empezó a reír un poco avergonzada, yo estaba en calzoncillos y un poco dudosa me dio un bocado en mi polla haciéndome un poco de daño. Quejándome un poco le dije que hay en mi cosita lo diera un poco más flojo, ella de nuevo me dio un bocado mucho más tierno en la polla que ya la tenía a 1000 por hora. Después de esto nos quedamos mirándonos unos segundos ella un poco avergonzada y yo nervioso y en blanco por lo que había dado lugar a llegar hacer con ella, después de esos segundos ella riendo me dijo que me había dejado los calzoncillos manchados de babas, cosa que al fijarme me excitó aún más. Le volví a preguntar que si jamás le diría a nadie de este juego y ella cada vez que le preguntaba eso ponía cara triste y me afirmaba con la cabeza. Me levante y dije que iba al baño pero en realidad salí de su habitación muy nervioso y estuve dando unas vueltas a la casa en realidad no sabía lo que hacía solo eran los nervios sentía un gusto que jamás había sentido y tengo que decir que por ese entonces era virgen lo que más había hecho eran unos besos y magreos poco más. La calentura me pudo y el acto que hice hoy en día me arrepiento y a la vez me gusta por todo lo que pase con ella, pero me ganó la excitación y volví a su cuarto, ella miraba un poco seria mi bulto que ya se notaba bastante dentro de los calzoncillos y le dije que me diera más bocados tiernos hay, ella se levantó y vino hacia mí y empezó a morder suavemente mi polla, le agarre la cabeza y le dije que no parase hasta que yo lo le dijera. Estuvimos así un rato hasta que me corrí sin soltarla con la saliva que me estaba dejando no noto mi corrida, recuerdo el placer que sentí mientras me corría ella seguía … mordiendo me dieron hasta unos calambres de placer por todas las piernas. El daño ya estaba echo había hecho algo muy malo con mi hermanita, no recuerdo bien lo que paso el resto del día pero a la mañana siguiente seguro que estuve muy asustado por lo ocurrido cuando todos estaban en casa, pero ella no dijo nada. Sigo repitiendo lo de no recuerdo bien pero es que es así no recuerdo si fue al segundo tercer o cuarto día cuando de nuevo otra tarde estando solo con ella cuando mi hermano se fue volvió a pasar algo parecido, jugando a las muñecas volví a sacarle el tema del juego de los bocados, pues ya la excitación de lo ocurrido el primer día me tenía muy caliente. Ella ya como un juego normal mordía mi polla por encima de los calzoncillos hasta que me corría y así estuvimos varios días, pero todo cambio el día que llegamos a más… Una tarde de nuevo al proponerle jugar a nuestro juego le dije que en vez de morder chupara y así lo hizo empezó a chupar con su lengua, saque mi polla por un lado de los calzoncillos y le dije sonriendo si quería jugar así, ella un poco impactada se quedó mirando mi polla, me miro a los ojos muy seria y no dijo nada le dije que probara así, ella siguió sin hacer nada y le dije que probara que le iba a gustar, la cogí de la cabeza y la acerque a mi polla y empezó a darle bocados. La pare y le dije al oído en voz baja que a si no que chupara como lo había hecho antes, la acerque de nuevo y hay empezó la primera mamada de mi vida sin calzoncillos por medio aunque jamás imagine que me la daría mi hermanita de 7 años. Ella la chupaba con su lengua para un lado y otro la verdad yo lo estaba gozando a 1000000000 el gusto que me estaba dando era algo muy especial, al poco rato ella paro y le dije que porque había parado si no le gustaba me dijo que si pero que le daba un poco de angustia. Estaba a punto de llorar entonces le dije que no llorara que ya está bien por ese día. Después de ese día hubo muchos más aquel verano que mi hermana me chupó la polla y me la mordisqueó, las mamadas no fueron muy largas apenas 2 o 3 minutos pero las disfrute mucho y por las noches me masturba como un loco en mi cama. En el invierno ya todo cambio y jamás volvió a pasar más nada pero puedo asegurar que lo que he contado es 100% real y gracias a dios hoy en día ella jamás ha vuelto a sacar el tema o parece que lo ha olvidado.


El regalo de Silvio



Por Lindagatita777

No recuerdo bien todo lo que hice ese día pero por la fotos si recuerdo el regalo que me hicieron ese día y la fecha, era un domingo y Silvio me invito a almorzar en un centro comercial, él estaba cargando una mochila, le pregunté que llevaba ya que no acostumbraba a cargar alguna y la verdad no tengo en mi memoria lo que me respondió, no sé si me dijo si era su laptop o libros, pero el asunto es que tampoco insistí mucho en ello y no me mostró que llevaba dentro. Almorzamos tranquilos, vimos seguramente la cartelera cinematográfica y quedamos en volver para ver una película más tarde.
Después de estar en el centro comercial un rato viendo vitrinas y antojándome de algunas cositas nos dirigimos a mi departamento, el compró una botella de una bebida saborizada para que degustáramos en casa. Lamento no recordar cómo estaba vestida en esa ocasión, al menos hasta ir al cine más tarde pero si recuerdo que estábamos medio entonados y paso lo que tenía que pasar entre un chico y una chica solos en un departamento y una bebida espirituosa.
Estábamos en mi cuarto sobre la cama, yo en posición de perrito mientras el disfrutaba de embestirme a la vez que apretujaba mis nalgas con sus manos, sé que hicimos otras cosas más pero recuerdo esa parte en especial porque fue que en lo mejor de ese momento me dijo que tenía un regalo para mí y que deseaba mostrármelo en ese momento, -en este momento? Le pregunté entre inspiraciones y exhalaciones de aire a lo que me dijo que si, que tenía que ser en ese momento, accedí recalcándole que tenía que ser un buen regalo para interrumpir ese momento.
Fue por su mochila de dónde sacó un contenedor de plástico con la foto de, según lo que me dijo, un actor porno y que la cosa que estaba ahí colocada era una réplica exacta de su miembro, según las palabras de Silvio, y bueno entiendo que también era lo que decía en la presentación del juguete, hasta ese momento estoy casi segura que la cantidad de chicos con los que había estado no superaba los dos dígitos y esa cosa superaba en tamaño a todos los miembros masculinos que alguna vez había visto. Le expresé mi asombro diciéndole que era bastante grande pero dentro de mi sentía que estaba dispuesta a probarlo, él me dijo que quería estrenarlo en ese momento conmigo, yo le dije que pensé que era para cuando estuviera solita, pero eso era una broma, mi excitación estaba alta y ahora más aun cuando mi pareja deseaba utilizar un juguete conmigo, pero obviamente no le iba a demostrar mis ansias de sentirme penetrada por la réplica de un pene de algún actor porno.
Viene a mi mente sus dificultades para abrir el paquete tanto así que tuvo que pedirme una tijera para abrirlo y sacar esa cosa que la hacía bambolear de un lado a otro como si tuviera vida propia. Me lo dio para que lo tocara, me pareció agradable pero bastante duro, sentía temor de que pudiera lastimarme pero no impediría que lo utilizara conmigo, no sé qué fue lo primero que hice con el juguetito pero si recuerdo que lo utilizó para llenar mi vagina mientras tenía su miembro en mi boca, en todas las posiciones posibles. En un principio no le era posible insertarlo en mi vagina por completo pero poco a poco mi excitación y las constantes lamidas de sus labios en mi conchita inundándome de su saliva y mis jugos vaginales, hizo que me dilatara lo suficiente como para que el me dijera con asombro que todo el juguete se había introducido por mi vulva, me preguntó si lo disfrutaba, le dije que por supuesto que sí pero que sin embargo aún prefería sentir su pene de carne viva dentro de mí, en uno que otro momento lo hacía para luego utilizar el juguete haciéndome sentir lo largo de este por las paredes de mi vagina.
No sé cuántas veces me vine pero sé que el aún no lo había hecho, estuve disfrutando así hasta que Silvio recordó la película que habíamos quedado en ver, le recordé que él no había terminado aún pero él tenía en mente otra cosa antes de que pudiera eyacular sobre mí.
Estaba oscureciendo y teníamos que vestirnos para salir nuevamente, en eso el muy pillo me planteaba una condición para quedarme con el juguete como regalo, cómo? Le pregunte pensé que ya era mío o tienes planes tú con el juguetito? Le dije, entre risas me respondió que si tenía planes pero no usándolo en él, sino otra cosa.
Deseaba que vista de tal forma que pueda utilizar el juguete mientras veíamos la película, le comente que estaba loco que como iba a utilizar semejante cosa entre mis piernas mientras caminaba o hiciera lo que tenga que hacer para ver una película en un centro comercial, pero no negare que me parecía excitante la idea pero también resultaría incomodo llevar esa cosa dentro de mi todo el tiempo, no recuerdo que hizo para convencerme pero no creo que haya sido con mucho esfuerzo. Le pedí que me dijera que vestir de tal forma que pueda llevar esa cosa en mi vagina, tenía que ser algo como un pantalón u otra prenda similar para que por su peso no se saliera y se cayera sorprendiendo a todo el mundo, probé con un jean pero era muy apretado como para tener esa cosa dentro de mí, en lo que veía mi armario vi algunos de mis short de jean y decidí por ellos a modo de sujetar ese juguetito. Tuve que probarme unos tres short hasta dar con uno que no era muy ajustado, más bien estaba medio grandecito, le mostré como iría vestida y le encanto tanto que hizo que abriera mis piernas para colocar esa cosa entre mi vagina ayudándose nuevamente con sus labios y lengua, me coloco el short era un poco incómodo pero aceptable sin embargo se notaba a leguas que tenía algo entre mis piernas, ni iría a salir así, más bien no estaba haciendo mucho calor y se me ocurrió utilizar un saco para que me tape desde la mitad de mis muslos.
Me encontraba re húmeda mientras el suspendía mis short de tal forma que ese pene de plástico se insertara por completo en mi conchita, me aliste mientras el terminaba de vestirse, fuimos saliendo y se le ocurrió tomarme algunas fotos mientras nos dirigíamos a su auto, ahí fue que me di cuenta no resistiría mucho tiempo sentada con esa cosa entre mis piernas, lo disfrutaba pero también era incómodo y lastimaba un poco, me acomode reclinada para no estar sobre el juguete pero aun con el dentro de mí. Fue una de las idas al cine más divertidas porque el, de rato en rato, frotaba sus dedos en mi clítoris ya que el tamaño del juguete dejaba un espacio para que pueda meter sus dedos fácilmente pero obviamente también tenía que conducir. Ya en el parqueo del cine le dije que no podía estar con eso durante la función así que decidió humedecer sus dedos para frotarlos con frenesí contra mi clítoris mientras movía el juguete por encima de mi short, estaba a punto de terminar pero se detuvo, me dijo que quería mantenerme excitada durante la película y hasta volver a casa.
Le pedí que sacara el juguete por un lado de mi short y salió totalmente mojado, tanto así que mancho mi short y partes de su auto, me pidió que le quite los restos de jugos vaginales con mi lengua, quería que me trague aquella cosa pero era un poco difícil así que lo lamí por todos lados limpiándolo con mi lengua y mis labios mientras el introducía sus dedos en mi vulva, mi vagina estaba que chorreaba de mis jugos y aprovecho para humedecer bastante sus dedos y ponérmelos en mi boca, ya quería yo que continuase con el ritmo de sus dedos en mi vagina pero el recordó que teníamos una película que ver, no sin antes limpiar la humedad de mis labios vaginales que ya habían humedecido parte de mi short.
Me acomode la ropa y abroche mi saco, así como estaba nos dirigimos a boletería escogió los asientos de atrás de tal forma que nadie nos pueda ver directamente y de esa forma pasarla bien además de ver la película, no recuerdo cual fue, pero no me desabroche el saco hasta que estuviésemos dentro de la sala cinematográfica, de rato en rato nos acariciábamos mutuamente pero él no quería sacar su miembro de sus pantalones, sin embargo me pidió que sacara mi senos al aire durante toda la función, fue como si me hubiese leído la mente, espere a que se apagaran las luces y acomode mis senos para que también “puedan ver” la película, me excitaba la idea de que algún varón que ingresara me vea directamente pero dudo mucho que alguien lo hubiese hecho. Durante toda la película él tenía a disposición mi totalmente mojada chuchita, yo solo podía acariciar su polla por encima de su ropa, no sé porque no quería sacarla, me hubiese encantado chupársela ahí mismo, sin embargo disfrute bastante mientras el introducía sus dedos en mi vagina o besaba mis senos en uno u otro momento, estuve a punto de terminar varias veces pero apretaba mis piernas para impedir ese logro, no quería lanzar un gemido de placer en medio de la sala, si hubiesen sido solamente hombres tampoco creo que lo hubiese hecho, al menos en ese entonces, pero ahora si tuviese la oportunidad de disfrutar en una sala de cine donde el público fuera únicamente varonil quien sabe a qué cosas me podría animar a hacer.
Así como en su auto, humedecía sus dedos con mis jugos vaginales para que luego se los chupara, mientras se acomodaba como podía para besar mis senos fue placentero mientras veíamos la película, pero me frustraba su actitud de no querer sacar su pene para que la disfrute plenamente.
Finalizando la función me acomode mi corto ya que estaba desacomodado de tanto manoseo por ese sector de mi cuerpo, pero en esta ocasión no me abrocharía el saco, lo cerraría parcialmente con mis manos dentro los bolsillos, y según quien estuviera delante mío dejaría ver algo ligeramente ya que mi blusita era medio transparente y estaba sin brassier, fue delicioso exhibicionismo hasta que nos cruzamos con un chico alto para quien deje ver parte de mi atuendo y para mi sorpresa era buen amigo de Silvio, al instante clavo sus ojos en mis senos que ligeramente se dejaban ver, me presento como su novia pero me sentí un poco incomoda además que hasta esa fecha no me llamaba la atención hacer tríos y ni los había hecho, más bien él estaba en dirección contraria a nosotros y tenía que verse con una amiga para ver una película, Silvio estaba feliz de que me vieran así.
No recuerdo que haya pasado nada sobresaliente en el viaje de retorno pero llegando a mi departamento me pidió que me colocara y disfrutara del juguete mientras subía las gradas y que me quitase la ropa con el riesgo de que cualquier vecino me viera en esas actividades, fue una sensación divertida hacerlo.
Me decía que quería verme disfrutar del juguete y que terminara metiéndomelo bien profundo, sin embargo no pude llegar al clímax pero vaya que lo disfrute usándolo y me encantaba que Silvio mirara mientras lo hacía, el llego a un punto en que no pudo resistir más al verme, procedió a sujetarme, meterme al departamento y no tardó mucho en vaciar toda su leche dentro de mí, es que también le di una buena chupada mientras estaba sentada sobre el juguete, y su pene estaba botando delicioso liquido pre seminal, al borde de la eyaculación me detuvo para ponerme de cuatro y creo que en menos de un minuto sentí sus exhalaciones como señal de que estaba terminando sabrosamente dentro de mi vagina.
No fue mi primer juguete pero creo que fue el primero que me regalaron y hasta ahora lo disfruto de vez en cuando.

ENCUENTROS - EROTISMO EN CANTO-RELATO-POESIA

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